Nota "El Señor de las moscas" de William Golding

 Ensayo sobre un análisis literario

Notas a la novela El Señor de las moscas de William Golding

 

Psicología, moral y organización de la sociabilidad del hombre

 

 

Por José Fermín Garralda

14-XII-2020

Índice:

Introducción

1. La historia de la sociabilidad emblematizada en unos niños

2. Estructura

3. El narrador

4. Cronología o estudio del tiempo

5. Lugar donde se desarrolla la acción. La isla o medio físico.

6. Los protagonistas:

6.1. Procedencia.

6.2. El grupo de los “mayores” o jefes

6.3. El grupo de “los peques”

7. Primera (gran) asamblea “fundacional”

8. Disposiciones impuestas por el jefe

9. Necesidades

10. Los tres imprevistos iniciales

11.El grupo de los cazadores

12. La segunda gran asamblea

13.El monstruo del aire

14. Exploración del arrecife

15. Nuevo choque evitado por la necesidad de descubrir a la Bestia.

16. Tercera gran asamblea, ruptura y ofrenda a las tinieblas

17.La cuarta gran “asamblea” y la primera muerte

18. Las gafas, el peñón del Castillo, Piggy y la caracola.

19. Sin caracola, sin Piggy… el jefe Ralph se convierte en un salvaje.

20. El rescate

 

 


Introducción.

GOLDING, William, El señor de las moscas, 1954; Madrid, Alianza Editorial, 1ª ed. 1972, 3ª ed. 2010 y 6ª reimpresión 2017, 296 pp. Las páginas señaladas corresponden a esta edición.

Novela intensa y emocionante, alegórica, muy apta como  literatura juvenil aunque también es para mayores, escrita por quien recibió el Premio Nobel de literatura en 1983.

Hay os Film: el primero fue en 1963 y el último en 1990 (en éste los niños no son ingleses sino de los EE.UU.)

Dice así Esther Miguel Trula:

 

“alegoría de cómo los individuos que se creen civilizados acabarán descendiendo a los infiernos de la barbarie siempre que no existan unos mecanismos de control férreos que dominen sus naturales impulsos egoístas. Una treintena de muchachos británicos acaba por accidente en una isla desierta creando una reducida sociedad en la que poco a poco los fuertes doblegarán a los débiles. Tras cruzar la última página, el visitante lo tiene claro: el hombre es un lobo para el hombre”.

 

Añadiremos que la evolución del tema es un poco compleja: el escenario se desenvuelve de aquí allá, ocurren muchas cuitas y no pocas situaciones que reflejan la lucha de Jack contra Ralph. Los resúmenes que se hacen de esta novela muestran la dificultad de seguir de memoria todos los pasos de la narración.


1. La historia de la sociabilidad emblematizada en unos niños.

El tema se centra en unos niños ingleses, escolares de varios colegios p. 27, que sufren un accidente de avión en medio del océano,  y llegan a una isla deshabitada, 49. Se plantea el rescate pero, sobre todo, qué ocurre entre ellos, resultado de la lucha por la convivencia, el sobrevivir, el deseo -o no-  del rescate, y de los medios para lograrlo.

Una tormenta hizo que el avión de pasajeros cayese en llamas a tierra, desgarrase la isla, formase en ella un calvero, arrastrándolo finalmente hasta el mar. Algunos chicos quedaron en el avión y otros -los protagonistas- lograron salir.

Los niños iban con un uniforme (suéter escolar, jerseys y medias con escudos, insignias y rayas de color indicativas de los colegios, capas negras con golas blancas) que se transformará en harapos. Los colores del uniforme son gris, azul y marrón. Todos los niños recuerdan a los hombres del megáfono, al “hombre de la trompeta”, y a los pasajeros. ¿Los que tenían megáfono actuaron para que se salvasen ellos primero? ¿Qué ha sido de los pasajeros adultos y de otros niños?

Muchos de los niños supervivientes tienen edades muy tempranas, tales son “los peques” (desde los seis años) y algunos otros son algo “mayores” (doce años y alguno más). No se dice cuántos niños son aunque, los nuevos nombres que aparecen al final de la obra, indican que en ésta desfilan como personaje colectivo muchos niños anónimos. No obstante, todos ellos cabían en tres refugios, si estos se hubiesen levantado como dispuso el “jefe”. Una autora (E. Trula) menciona que serían unos treinta, en cuyo caso pudieran ser diez para cada refugio.

Pensemos en otros relatos cuyos protagonistas también son  niños, como Alfanhuí y El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio, El Camino de Miguel Delibes, Los Cachorros de Mario Vargas Llosa…

 

Esta obra se plantea la teoría del buen salvaje -que se descarta aunque Jack no desee volver a la civilización-, así como el dirigismo social -que también se descarta-. Creemos que el iusnaturalismo desarrollado en España en el s. XVI y XVII (la monarquía pactista) hubiera satisfecho todas las posiciones: el hombre sociable por naturaleza, el pactum societatis (o unionis), seguido del pactum subjectionis, la subordinación de la nobleza guerrera (los cazadores) al rey, y las Cortes o magna asamblea por entonces estamentales.

 

El tema también aparece en el Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, 1995, y en Rascacielos de J.B. Ballard, 1975.

 

2. Estructura

La obra tiene una estructura cerrada, pues su autor diseña la trama ajustándose a un plan preconcebido. El planteamiento, nudo y desenlace están presentes y claros. Se sigue un desarrollo cronológico, y el ritmo se acentúa conforme se desarrolla la acción, la ruptura final y las consecuencias del odio.

 

El tema se desarrolla siguiendo unos pasos muy marcados, muy pensados, teniendo como hitos las tres o cuatro grandes asambleas donde se debieran resolver los conflictos, y donde más que resolverse se generan estos o se atrasa su solución.

Que la última asamblea sea una reunión desordenada en el campamento de un Jack que baja los escalones del salvajismo, expresa la degradación de la sociabilidad, pues no hay “llamada” que convoque, y menos con la caracola, ni tampoco están “los peques” como personaje colectivo a quienes la asamblea debe ayudar y proteger. Además, significaría la claudicación de la asamblea establecida que reunía a todos, por una reunión tribal y desordenada que junta a una parte del total de niños, y precisamente tras realizarse la ruptura de la comunidad  por Jack.

No hay narración in medias res, ni se comienza por el desenlace. El relato tampoco es una yuxtaposición de episodios que se sucedan alternativamente, con o sin relación entre sí. Sin embargo, en una ocasión sí se hacen presentes los recuerdos de Ralph.

 

3. El narrador.

El narrador es externo y está en 3ª persona gramatical. Cuenta desde fuera, transmitiendo una sensación de objetividad y distanciamiento en relación con los hechos narrados. El narrador domina toda la historia y conoce todo -por ej. “sintió compasión”-, es omnisciente. A veces como que se “entromete” en los personajes, a quienes utiliza para plantear sus propias explicaciones.

 

 

4. Cronología o estudio del tiempo.

Tiempo externo: hacia 1950. La acción es  posterior a la IIª guerra mundial. Se equivoca la carátula del video comercial que la sitúa en la IIª Gran Guerra, quizás para su mejor difusión. La novela está escrita en 1954. Está presente el recuerdo de la bomba atómica al inicio de la narración, hay una lucha de aviones siendo el paracaidista una víctima (p. 137). También es útil identificar las distintas tecnologías que se citan, como son: la máquina del vapor, las cámaras de fotos, las metralletas, el televisor popularizado en las casas, el avión de pasajeros y además con niños  (su orden de exposición en el texto es  de más moderno a más antiguo), p. 92.

Además de citarse la bomba atómica, como  recuerdo de la guerra mundial, se representa una lucha de aviones para expresar la Guerra Fría (no parece que sea la guerra de Corea, pues su península está muy lejos), y hay alguna referencia de la gran guerra en las palabras del oficial que rescata a los niños.

Tiempo interno: es la duración de los sucesos presentados por el autor, y se expresa en el hecho que a casi todos los niños -salvo a Piggy- les crece el cabello 69, llegan a vestir pantalones como harapos, y están muy sucios. En general se van desgradando moral y físicamente.

Puede establecerse una similitud histórica: los supervivientes serán recolectores con un asentamiento ocasional (lugar de reunión, sería el punto de referencia, la base de partida, el lugar para dormir en chozas). Después también serán cazadores, y subirán hacia la gran roca de la isla como si fuese un castillo y atalaya para divisar todo el entorno.

 

5. Lugar donde se desarrolla la acción.

Los muchachos son ingleses y tienen muy presente a Inglaterra, desde el bosque cercano a Londres p. 12 hasta diversas ciudades. Por ejemplo, se preguntan cuántas libras costaría la caracola, que es el elemento más bello del que tienen posesión.

La acción tiene lugar en un espacio objetivo, una isla tropical del océano Pacífico p. 86. Se habla del calor del trópico p. 28. ¿Es al Norte de Australia, en una de sus islas subtropicales? Lo planteamos por varios motivos: a) mencionar la bomba atómica puede ser apropiada en el tiempo pero también en el espacio al situarse cerca de Japón, b) Ralph está relacionado con Devonport, puerto situado al Norte de Tasmania (bonita isla al Sur de Australia), aunque también se citen otras localidades como Gibraltar y Addis…, en este caso todas ellas de Gran Bretaña. Quizás los niños viajasen de Gran Bretaña a Australia -pertenecía a la Commonwealth-, pues la primera está más presente.

En el mar surcan aletas de tiburones, siempre voraces 83, en la isla hay peligrosas enredaderas y trotan jabalíes ( “cerdos”), además de juguetonas ardillas que se acercan a los hombres y saltan por el fuego 63.

 

¿Cómo es el medio físico de la isla?

Su medio físico se describe en numerosas ocasiones, pues los niños mayores la reconocen paulatinamente.

 

Situación. La isla se sitúa en latitudes tropicales, se extiende a lo largo de muchos kilómetros. El mar, donde divagan las aletas de los feroces tiburones, rompe contra sus arrecifes alrededor de casi toda la isla, 81 y 83.

 

Forma. La isla tiene forma de barco (con su proa y popa), y su montaña como espina dorsal o eslora del barco, le da una singular simetría a ambos lados (a babor y estribor), uno de ellos hostil para la vida, quizás por carecer de plataforma y playa. Los peñascos son de color rosa. El humo de la hoguera haría de bandera o, mejor, de  velamen, que estará totalmente desplegado cuando toda la isla arda como una gran hoguera, lo que al fin permitirá el rescate.

 

Configuración. La isla es montañosa aunque sólo alcanza algo más de 300 metros de altitud. En el 2º reconocimiento realizado por los muchachos, se aprecian masas de granito rosa p. 150-151. La roca también volcánica (tiene ceniza).

 

Qué contiene. En la isla el cielo es plomizo, el calor es insoportable, y llueve mucho. Apropiada a la latitud tropical, goza de una vegetación exuberante, y de muchos árboles frutales como  palmeras que ofrecen sus suculentos cocos, plátanos, nogales que surten de nueces, pinos donde se encaraman las ardillas…. Hay una gran laguna de agua dulce con una dimensión de 30 metros de largo, que aparece con insistencia al comienzo del relato. La isla tiene de todo para subsistir: fuentes de agua dulce, jabalíes y, sobre todo, árboles frutales. Las ardillas podrían ser el goce de la vista y el recreo frente al aburrimiento, aunque sólo se citan en alguna ocasión. En realidad, los “peques” estaban más entretenidos con sus propios juegos.

La isla era virgen, irradiaba belleza, estaba deshabitada y en ella había suficientes recursos para vivir. Los niños son los primeros seres humanos de estar allí.

El esfuerzo y el primer descubrimiento entre todos de que el lugar se trata de una isla, hace que: “Se sintieron exaltados (por compartir algo importante con esfuerzo y éxito); (y) se sintieron amigos (la amistad como su fruto maduro)”. Quizás fuesen amigos antes de llegar a la isla, al decir: “se sintieron gozosos: eran amigos” p. 30.


Popa                       Humo como bandera o, mejor,

                                            al final como velamen                                          Proa

Roca rosada

300 mt. Un volcán durmiente: unos ruidos sordos, se siente miedo, un misterio oculto e irresoluble, se imaginan un monstruo, bestia o  serpiente reptante. 

 

 

 

 

eslora del barco / espina dorsal

 

 


                                                

 

Arrecife (circundaba una gran parte de la isla, en paralelo a lo que los muchachos consideraban su playa).

 

 

Jungla con trepadoras y bosque de palmeras

Terraza

 

 

 

  istmo

Roca rosada

Arrecife muy

estrecho: 15 mt. largo X unos mt. ancho.

Arrecife

 

Plataforma (de granito rosa) y laguna             playa de arena “caliente y muda”

 

Peñón del Castillo (sentido de fortaleza)


 

6. Los protagonistas

6.1. Procedencia

Los niños supervivientes son ingleses de diversos colegios, y parte de ellos formaban el coro de la iglesia. En varias ocasiones se dice expresamente que son ingleses (ej. p. 61). Además -afirma  un ingenuo muchacho- la Reina tiene dibujadas todas las islas en un cuarto enorme lleno de mapas 53. Son rubios y entre ellos hay algún pelirrojo como Jack. Se dice que proceden de la Europa del Norte, aunque uno de ellos tiene relación con un puerto del norte de Tasmania 83. El transcurso del día se ordena, según la distribución anglosajona, como trabajo, recreo y comida. El oficial que les rescata, según se lee en la última página, insiste con orgullo en su nacionalidad inglesa.

Se cita el puerto de Devonport (que sabemos está al Norte dela isla de Tasmania, al Sur de Australia) 160-161, y las ciudades inglesas de Wiltshire (uno de los 47 condados de Inglaterra), Devon (condado no metropolitano al S.O. de Gran Bretaña) y Dartmoor (parque nacional en el centro de Devon).

Los muchachos parecen ser de origen rural, o bien este medio tiene mucha presencia debido a la expresión: como las vacas en casa 76.

En varias ocasiones hay referencias a la guerra, por ej. imitar el sonido de la ametralladora y del avión de combate p. 17.

Toda la obra tiene una visión pesimista.

1º Puede ejemplificarlo la acción general el estar “librando(se) una batalla”, como la guerra mundial, la guerra fría o bien la guerra del hombre contra el hombre (Homo homini lupus, Hobbes, s. XVII). De esta  “batalla” habló el oficial que les salva al final gracias al gran incendio -fue el indicio o señal salvadora- que arrasó toda la isla.

2º La violencia también se expresa en el lamentable aspecto de los supervivientes y, sobre todo, en las tres bajas mortales que sufre la comunidad: el niño de la marca en la cara, Simón, Piggy, esto es, del involuntario al más voluntario y consciente pasando por el equívoco cometido con Simón. Es la cascada hacia el mal.

3º Se pone el entredicho la teoría del buen salvaje y del hombre bueno por naturaleza (Rousseau) o de la maldad constitutiva del hombre (Hobbes).

Unos darían la razón a Hobbes (incluso Ralph habla de poner muchas leyes y mano dura al infractor), siendo las instituciones saludables las que permitirían la civilización, y una minoría (Ralph, Simón, Piggy y los mellizos) tienen un instinto o tendencia natural para comportarse correctamente aunque reconocen la necesidad de una organización y leyes.

 

6.2. El grupo de los “mayores” o jefes

Este grupo se atribuye un mando natural de modo que cada uno de sus integrantes comparte algo del “jefe”.

 

De todos, uno es el “jefe” de la comunidad: como el monarca medieval, con autoridad pero con poco poder. La nobleza serían los “jefes” que le acompañan, más otros jefes guerreros que desgraciadamente se separarán por no engarzarse constitucionalmente en el organigrama natural de mando. ¿Faltaba la concreción plena o institucional del pactum subjectionis?

 

Los personajes están individualizados por su función de héroe y  antihéroe, o bien como personas individuales u hombres-masa. El más preciso e interesante de todos ellos puede ser Piggy. No parece que haya un tratamiento psicológico muy profundo de los personajes.

Los protagonistas experimentan una escasa evolución. Los que más evolucionan son Jack, pero para mal o negativamente, y Piggy para desinhibirse de sus complejos, lo que resulta muy  positivo. Por su parte, Ralph es cada vez más consciente de no controlar la situación y de tener que apoyarse en Piggy, además de descubrir con satisfacción que puede cazar. Esto último le permitiría explorarse más a sí mismo y reafirmarse ante los cazadores que contestan su autoridad.

 

Ralph: personaje principal, es el protagonista, está individualizado aunque no tanto como Piggy. Al utilizar la caracola como elemento de reunión, sin quererlo se convirtió en el líder. Es jefe natural, y es elegido como tal por su serenidad p. 32-33.

Tiene buen aspecto físico, es rubio, y sabe nadar desde los cinco años siendo su padre quien le enseñó (Piggy no tiene padre). Se le presenta sin casi defectos y como una víctima, aún sin llegar a serlo. Es reflexivo, piensa todas sus decisiones, tiene ideas claras aunque básicas –“Las ideas simples son las mejores”-, y tiene capacidad de mando, sin duda heredada de su padre que es teniente de navío  en la Marina 20 y 54. Supo vencer los instintos y plantar un orden. Busca en todo momento el bien común y distribuye las tareas equitativamente. Es protector de Piggy de los abusos de Jack.

No es cazador sino inicialmente recolector. La caza se la deja a Jack. Es conservador, necesita el apoyo de la sabiduría de su  amigo Piggy, sufrirá la rivalidad de los cazadores, y se enorgullecerá por el prestigio que conlleva ante Jack, cuando él mismo cace algo. Su elemento fundamental será una caracola de color crema oscuro, con manchas de un rosa desvanecido, de casi medio metro de largo p. 23. Es un héroe porque se juega la vida, toda vez que finalmente le persiguen para matarlo. También es algo ambicioso.

 

Piggy: personaje principal, está muy individualizado, y complementa a Ralph de quien es su mentor y consejero. En la obra, él y Ralph son los que aparecen primero, como dos en uno. Transmite inteligencia, confianza, simpatía, y todo indica que no desea mandar debido a sus escasas cualidades físicas (es asmático) y sociales. Es el que primero da señales de inteligencia p. 32. Es muy gordito -como un “cerdito”-, lleva gafas, y sin ellas casi no ve; tiene asma,  no sabe nadar, es torpe, tiene aversión al trabajo manual, y lleva el pelo muy corto y no le crece. Es huérfano de padre y vivía con su tía que tenía una confitería llena de dulces y una gran influencia en él. Es inoportuno, objeto de risas -no le gusta que le llamen Piggy (cerdito). Sufre complejos porque se meten con él, aunque va tomando confianza en sí mismo poco a poco. Es protegido de Ralph frente a los abusos de Jack, aunque inicialmente hay desconfianza entre ambos.

No pertenece al grupo rector. Su figura se agranda a medida que transcurre el relato, porque es sabio, consejero nato, tornándose al final insustituible como ayuda del jefe Ralph. No en vano, la primera medida, la de hacer una lista con los niños supervivientes, sale de él y no de Ralph p. 16, y, cuando estos van llegando, les recibe intentando memorizar todos sus nombres. Al final, se crece diciendo las verdades muy bien dichas… y por ello será asesinado. Roger le matará lanzándole una enorme roca. Es un héroe porque muere por decir la verdad, una víctima a admirar.

Se le presenta con sólo defectos físicos, que provocan las risas ajenas, y en él unos complejos que se curarán con madurez. Lo más importante es que resulta ser una víctima.

 

Jack Merridew (sólo de él y de Percival se dice el apellido). Es un personaje principal, antagonista o antihéroe. Está muy individualizado. Es alto, pecoso, y pelirrojo, color que antiguamente se asociaba con la guerra y violencia. (También en el film El Reino de los cielos el cristiano malo o bestial es un pelirrojo). Es belicoso, celoso, admira la fuerza , le gusta el riesgo y es cazador. Quiere que le llamen por el apellido y no como Jack, pues le parece nombre de niño p. 31. Esto es una prueba más de haber entrado en la adolescencia. De por sí, Jack es el individuo, y el apellido es la familia, el grupo originario.

Tiene una voz con arrogante autoridad, 30 Es independiente, impulsivo y orgulloso. Piensa a corto plazo. Muestra evidentes condiciones de jefe antes de que elijan a éste último p. 32. Cuando dicen que se necesita un jefe, se ofrece enseguida -“debo serlo yo”-, siendo el motivo el destacar por ser el primero en el coro de la iglesia, tener voz de tenor, y poder dar el do sostenido p. 32. Siente la humillación de no ser elegido jefe por preferirse a Ralph p. 33. Enseguida se muestra jefe del grupo de cazadores y antes de los niños del coro, como una parte del todo, especialización ésta admitida desde luego por Ralph que es el que anima a Jack a que forme el cuerpo de  cazadores p. 33.

Ansiando la jefatura absoluta como jefe de los cazadores, no quiere subordinarse al jefe de todos que es Ralph; romperá con éste, quebrará la comunidad, originará una nueva tribu, y terminará idolatrándose, odiando y matando. Cae en la egolatría cuando se sienta como soberano y “dios” en la puesta en escena de la comunidad de cazadores. Es antihéroe de Piggy y en menor medida de Ralph, pues éste último no llega a ser sacrificado. No hay por qué presentarlo como prototipo del inmaduro, sino de quien no tiene satisfechas sus necesidades de autorrealización y luego se deja llevar por la pasión hasta llegar a hacer males gravísimos.

 

Recordemos lo que dice Ortega y Gasset en La España invertebrada sobre la ética del guerrero y la del industrial. Es una pena que el impuso de Jack no fuese institucionalizado, como la nobleza lo estaba ante el rey. No obstante, si Jack tiene amor por el peligro, el entusiasmo y la disciplina, carece de los valores del honor y la fidelidad, salvo quizás espontáneamente a su apellido. Como antítesis propia del adolescente, Ralph no es fiel, ni honorable, no es 100% guerrero pero sí salvaje.

 

Simón: sufre varios desmayos físicos. Se recuerda el de Gibraltar y Addis, y luego tiene otro al llegar a la isla. Es decir, es débil y delicado. Es servicial 79, tiene un gran amor por la naturaleza, prefiere la soledad, es independiente, va solo por la selva y por ello parece imprudente, es introspectivo, está marginado por los demás pues le consideran extraño y un poco raro.

Él solo descubre a la Bestia (el piloto y paracaídas), y además habla directamente con el Señor de las Moscas, que es al único que se le revela. Su nombre expresa “aquel a quien Dios ha escuchado”, y quizás por ello quiere comunicar sus descubrimientos. Es asesinado involuntariamente en un momento de pavor por todos los que estaban bailando como “tribu”, cuando se presenta inoportunamente ante ellos en el momento de excitación y enajenación colectiva. Entre ellos no están Ralph ni Piggy, aunque se auto acusan quizás por su pasividad ante el hecho. Desde luego, Piggy afirma que ellos no tenían nada que ver en ello. Tampoco pudieron hacer otra cosa ante  la rapidez de lo ocurrido.

Maurice: representa a las masas tontas, pues hace de cerdo en el baile de la “tribu”. Es ancho de espaldas y tiene una sonrisa permanente p. 31.

Luego se suman Roger 184 y los mellizos Sam y Eric (Samyeric) 187.

Roger: es menudo, furtivo, pasa desapercibido, está encerrado en sí mismo, es asocial, silencioso p. 31, cruel, grosero, maleducado, se tuerce moralmente  como Jack al que le sigue. Es quien asesina a Piggy, cuando éste cantaba las “verdades del barquero” ante todos, arrojándole una gran roca.

Sam y Eric (Samyeric) son fieles a Ralph, y los únicos que se quedan con Ralph y su otro “yo”, que es Piggy. Representan ser dos en uno, pues son gemelos. Simbolizarían la fidelidad, y nunca mejor dicho, pues ello expresaría el impulso de la naturaleza de que sean fieles entre sí. Los gemelos sólo se vuelven “salvajes” cuando les obligan a serlo y para ello son torturados. De todas maneras estos modos indican que mantenían la raíz originaria de a inocencia.

 

6.3. El grupo de “los peques”

Es el más numeroso, pues son la mayor parte de los muchachos. Hace de protagonista colectivo.

Se agrupan según la voz (la facultad más natural) en vez de por edades. Quizás fuese absurdo preguntar la edad a los peques, que por serlo ni la sabrían. Los dos grupos, que surgen son:

a) contraltos (tono medio, coincide con una edad mayor). Tienen el encargo de mantener el fuego durante la primera semana, que es la más difícil porque se acababa de encender el fuego;

b) sopranos (grupos de seis años, tono alto, más agudo, los de menor edad) sustituirán a los anteriores la siguiente semana 61.

Esta forma de selección la aprobaría Jack, porque no afecta al mando y además él era miembro del coro.

Percival Nemys Madison representa los elementos domésticos y familiares de la vida y civilización. Es temeroso y necesita mucho cuidado. Su nombre es típicamente inglés y se corresponde con el menor de los caballeros de la Tabla Redonda y el último que por su fidelidad se suma a ella.

Los “peques” enlazan con el mundo “adulto” de la autoridad a través de la llamada de la caracola y las mismas reuniones, mientras que por otro lado hacen una vida apartada 84. Algunos nombres de los peques son: Percival, Roger (el mayor de ellos, que pasará al grupo de mayores en cuanto cazador), Henry, Johnny 89, Bill, 89, 170.

A los “peques” les encantan las reuniones de sociabilidad, fuera de las cuales prescinden de los mayores, se agrupan en grupitos, y se aíslan entre sí. Las reuniones colectivas son dos veces al día: su función es hacer vida social, hablar para todos, y quizás decidir y transmitir algunas disposiciones del jefe  72. La actitud positiva e infantil de los “peques”, hace disminuir las tiranteces de la convivencia 103.


 

7. Primera (gran) asamblea “fundacional”

Ralph con Piggy (el otro “yo” o mentor de Ralph) toca a  llamada con una caracola. Ambos son los primeros que aparecen en la obra.

Que acudan todos a la llamada establece o implica de por sí el pactum societatis o unionis, el pacto de sociedad de los clásicos españoles,  en el que Dios transmite o deposita la autoridad a la sociedad. (En una ocasión se menciona a Dios).

Los niños que se acercan son muchos, eligen y votan al jefe aunque no lo conozcan, y este será Ralph. Esta elección es el pactum subjetionis (la sociedad nombra al jefe por necesidad, al que le transmite la autoridad, sin retenerla ella a su vez, o bien fija el carácter hereditario de la monarquía). Ahora bien, la configuración de este pactum  subjectionis es tan básica que no va a permitir solucionar el problema que venga después. Falta el elemento histórico, lo que perdura en el tiempo y en el que la sociedad se configura tras muchos avatares.

 

¿Puede decirse que Ralph expresa la democracia y Jack la dictadura? Esto nos parece un simplismo, aunque podría ser que, prolongando las situaciones creadas en el tiempo, algo de ello se pudiera expresar.

El jefe sale elegido de forma natural: quien tiene la capacidad de convocar en esas circunstancias, ese es el elegido. Decía de Maistre, Bonald, Chateaubriand -que pensaron en estas cosas en el s. XIX tras la restauración post napoleónica- que muchas veces el nacimiento del poder político es algo fortuito.

Ralph no es elegido de forma individualista, racionalista y voluntarista al estilo Locke, sino de manera espontánea pero real e insensible, casi inmediata, por estar inscrita en la naturaleza el hombre, vital en cuanto enmarcada en la necesidad, utilizando los resortes de la sociabilidad humana.

Este jefe de la novela (Ralph) tiene las atribuciones básicas para subsistencia: en la decisión tiene el “poder absoluto” (absuelto). Este “absolutismo” no se plantea como problema, ni como “teoría” o “deber ser”, sino como un bien práctico para cubrir necesidades primarias. El planteamiento no es ideológico, de teóricos de despacho, sino -y además plenamente- desde la naturaleza social del hombre.

El planteamiento político que supone la postura de Ralph, no racionalista, y tiene alguna relación con el derecho público inglés, donde el parlamento es fundamental como también lo es el rey. (¿En cuál está la soberanía relativa y limitada?: según el parlamento anterior a Carlos I en el rey, y según el parlamentarismo de Locke y Guillermo III en el parlamento).

En esto se coincide con la escuela política o iusnaturalismo de los pensadores de Salamanca y la tradición española. La autoridad es transmitida por Dios al parlamento, y de éste al rey, pero una vez que éste tiene la autoridad -relativa y limitada en extensión-  no se quita. No en vano, Ralph dicta unas normas fundamentales de sociabilidad, queridas igualmente por la asamblea o parlamento, consentidas por él, mientras que las restantes normas son más consensuadas por el Parlamento.

 

 

En la configuración del poder de Ralph se parte de cero. Se vuelve al origen de la sociedad. No hay realidades y leyes históricas que configuren el presente. También el libro de las aventuras de Gulliver de Swift ofrece una crítica y lectura política.

Una vez nombrado el jefe, varios niños realizan un reconocimiento de la isla. Concluyen que efectivamente lo es. Conciben la situación en positivo: “todo es nuestro” 43. No hay nadie: sólo naturaleza exuberante. Los muchachos están totalmente desinhibidos: no pasa nada. Piensan solucionar los problemas básicos. Hay alegría, confianza, y cierta inconsciencia fruto de la sociabilidad y amistad natural: podemos pasarlo bien aquí 50. El recurso psicológico es el buen humor 53.

Hay una concepción previa de sociedad: la jefatura indiscutible, tendremos muchas reglas (luego se ve que son unas nueve) 48, seremos duros en los incumplimientos 48. Esto extrañaría desde el punto de vista utópico y democrático.

Surge un símbolo del poder, precisamente con lo que se convoca: una caracola. Blanca y bella. Digamos que es un “cetro” de sonido, más que un “bastón de mando” como los del paleolítico superior. Solo puede hablar a la comunidad quien  tenga la caracola con la que se convoca, en la mano, durante las reuniones o asambleas. Convocatoria y capacidad de hablar al grupo, se vinculan estrechamente.

 

El poder de Jack, cuando tenga su tribu de cazadores, será más territorial. Dice, para vetar a Ralph, que la llamada de hacerse sobre toda la isla, pues de lo contrario no se trataría de una convocatoria general. Sin llamar a toda la isla, la caracola no sirve. Ahora bien, ¿toda la isla escucharía el sonido?, ¿y si estaba vacía como lo estaba realmente?

¿La alegoría refleja el buen salvaje de Rousseau, según el cual el hombre es asocial, bueno por naturaleza y las instituciones le corrompen? La respuesta es que no, porque este buen salvaje eligió naturalmente un jefe. Además, éste jefe no hizo mal a la comunidad, sino que el malo será Jack, el cazador que se separa. El problema  es que la comunidad política inicial no estaba bien configurada: rey y nobleza guerrera deberían estar armonizados mediante un pactum subjetionis de los clásicos españoles, bien perfilado por la experiencia de la historia.

Así pues, ésta primera asamblea necesitaba una segunda, desde luego antes de hacerse necesaria: se debía establecer la relación entre el jefe de todos y el jefe de los cazadores, como parte de los “mayores” que a su vez eran una pequeña parte del total de niños. Al no desarrollarse el pactum subjetionis -esto es, para llegar a armonizar la monarquía y la nobleza- viene el problema de Jack contra Ralph, que finalmente no se va a poder solucionar por defecto de Jack y de la parte oscura del hombre (los reatos del pecado original).

 

 

8. Disposiciones impuestas por el jefe, p. 115

Parece que estas disposiciones fueron tomadas sin problema ni discusión alguna. En su elaboración participaron los  muchachos aplicando el sentido común. En tal caso, el jefe las hizo suyas.

Son las siguientes:

 

1.                       En la obra se impone que donde esté la caracola, ese es el lugar de reunión. Ésta siempre se encuentra en la playa, y se coloca en el mismo lugar. Sirve para convocar, es símbolo de la jefatura, y para ordenar las asambleas. Podrá hablar quien la tenga en la mano. De alguna manera, el jefe sería la palabra, aunque no todas las palabras pesen igual, y el jefe -Ralph- no quede anulado por ellas.

2.                 Hay que hacer una lista de los “peques” y “mayores”, pero nunca se hace.  El encargado era Piggy. Es como un padrón municipal. Tendría una función práctica, para organizar a quienes se encargan de mantener el fuego, pero no para saber quiénes están pues la sociabilidad sólo existiría en función de las necesidades personales. De todas maneras, la lista sólo podría ser memorizada al  carecer de instrumentos de escritura. Cuando al final de la obra el oficial marino les pregunta cuántos niños son, no saben. Y, sin embargo, no eran más de 30…

3.                 Recoger el agua en los cocos, y si al comienzo se realiza, después se abandona la actividad.

4.                 Hacer tres cabañas o refugios para protegerse de la lluvia, la bestia o fiera, la serpiente, la hoguera y el miedo.

5.                 Indicar un lugar fijo como retrete para evitar el ensuciar el entorno. El agua del mar limpiará esa zona. Esta medida estaba sobre todo dirigida a los peques.

6.                 Señalar un lugar para hacer la hoguera donde guisar para evitar que las llamas quemasen el medio natural. Habría que subir la comida a la montaña para realizar el guiso.

7.                 Mantener una hoguera para dar señales de vida al exterior y ser rescatados. Se harían turnos junto a ella para mantenerla día y noche 85. Lo difícil era encender el fuego, y eso se solucionó con las gafas de Piggy. Este objeto es clave en la novela. Este es el único elemento heredado de la civilización, sin el cual Piggy no podría vivir en sociedad debido a su casi ceguera. Sin él, el sabio, la sabiduría, la civilización, desaparecerían.

8.                Delegar la capacidad para salir del campamento e ir a cazar.

 

El “jefe” de los cazadores en función de la caza, chocará con el jefe “absoluto” (absuelto, real, última palabra en lo que le corresponde, que no es en todo) que es Ralph.

 

9.                 Trasladar la hoguera a la playa, hacerla más pequeña y echar hojas verdes para provocar abundante humo. Esta medida, que es considerada como una gran idea se toma hacia el final del relato (capítulo 8 , p. 186).

 

9. Necesidades

Las necesidades de los supervivientes a satisfacer son las primarias o básicas, es decir, las fisiológica y de seguridad. No son necesidades sociales (salvo la reunión en asamblea), y menos se contempla a cubrir las necesidades de autoestima o autorrealización:

a) Frutas tropicales, que hay muchas hasta la saciedad.

b) Tres cabañas para techo o cobijo frente al agua y el miedo.

c) La hoguera para hacer la señal de rescate.

d) Trabajo. Algunos trabajan todo el día, p. 75 como Ralph, Piggy y Simón.

e) La reunión como elemento de sociabilidad y para remediar las necesidades básicas.

f) Carne. Eso es una mejora que va más allá de la mera subsistencia. Para la caza tienen un palo de metro y medio de largo 69, le colocan un hierro en la punta. La primera vez que van “de caza” 70, escuchan un trote de “cerdos” (jabalíes) 70, y con el palo son capaces de herir inicialmente a uno, aunque se les escapó. Al cazar en la selva, el lector puede sentir que “le” están cazando a él 75.

g) Dominar a los enemigos como son la fiera, la serpiente, la hoguera y el miedo 117

Los mayores enemigos son: La Bestia (el piloto con su paracaídas al viento, y, al acercarse, el horror de su cadáver corrompido) y sobre todo el Señor de las moscas (la cabeza de jabalí o Satanás). Este último asusta a Simón y le tienta. En la narración, los cazadores inmolan al jabalí para aplacar a la Bestia. Todos tienen miedo a la Bestia, y sólo algunos al Señor de las moscas.

 

¿Qué relación existe entre ambos (la Bestia y la Cabeza de jabalí)? Parece que Satanás se vale de nuestra naturaleza caída por el pecado original que tanto nos afea y asusta (¿la Bestia?). No es fácil establecer correspondencias en este punto.

 

10. Los tres imprevistos iniciales

Por muy básicas que sean las necesidades a resolver, la convivencia tiene imprevistos que una regulación política debe encauzar e incluso evitar.

 

Tras los primeros imprevistos, vendrán otros que dinamitarán la convivencia, quizás por no dar solución a la exigencia natural de autoestima y autorrealización de Jack.

 

Los primeros imprevistos son los siguientes:

a)   Muere un niño sin nombre, el de la marca en la cara.

b)  Estalla un pequeño incendio 63, como premonición del último gran incendio que será definitivo para el rescate. No es igual la señal (hoguera) de un niño que la de un mayor.

c)   Desde el comienzo hay algo de qué protegerse. Un niño avisa que hay una serpiente gigante, fruto de la imaginación 50. Parece ser fruto de las lianas y raíces de la jungla tropical.

d)  Ralph recriminará a Jack, el jefe de los cazadores, de dejar apagar el fuego, lo que tiene la tremenda consecuencia de que un barco pase de largo y no les rescate 97. Esta es la causa primera de la ruptura entre Jack y Ralph, ruptura que tarda en hacerse definitiva. Esto originará la segunda gran asamblea. Se crea una a falsa antítesis: o barco o jabalí. En ello se aprecia cómo Ralph piensa a largo plazo y  Jack es cortoplacista. En adelante todo irá de mal en peor.


 

11.El grupo de los cazadores

Inicialmente los niños sólo son recolectores de fruta. Con el tiempo surgen los cazadores, aunque sean una parte de los niños mayores.

Cuando matan al jabalí, los cazadores lo llevan el “procesión” 97, crean una cantinela o salmodia 98, y se nombra a Dios 96. La salmodia es brutal:

 

Mata al jabalí, córtale el cuello, derrama su sangre 98

¡Mata al jabalí!, ¡córtale el cuello!, ¡pártele el cráneo! 107

 

Hay un aparente choque entre dos poderes que se presentan contrapuestos: Ralph el jefe electo por todos en la primera asamblea, Jack el jefe cazador elegido por Ralph como delegación.

Jack se pintará la cara (mimetismo) antes de cazar y golpea a Piggy (ahí se anuncia cómo éste último morirá) 101.

Reflejo de la lucha anterior, es que los niños riñan incluso al comer jabalí, saliendo a flote algunas rencillas 105.

 

12. Segunda gran asamblea

Motivo: se ha dicho que Jack dejó apagar el fuego haciendo que un barco pasase de largo.

Está descrita con todo detalle.

El lugar de la reunión en la playa tiene la forma recogida a continuación.  Fíjense que Ralph no está en el vértice superior (como un rey) sino en el centro de la base inferior (esto de por sí no le hace demócrata, y menos cuando retiene en todo momento la autoridad o poder que se le confiere en la primera reunión).

Algunas intervenciones son estas:

Percival: “peque”, habla atemorizado de la fiera que sale del mar.

Phil: “peque”, vio una cosa grande y horrible que se movía entre los árboles 121

Maurice: mayor, para quien hay calamares gigantes de cientos de metros que se comen ballenas enteras (¿Moby Dick?).

Jack: mayor, que acusa a los niños diciéndoles: “Sois un montón de lloricas y miedicas” 118. Si eso es así, significa que  somos fuertes si somos o porque somos. Acusa a Ralph de no saber cazar, de cantar y dar órdenes estúpidas, porque… somos fuertes si cazamos.


            el resto          TRIÁNGULO    Jack, Simon, Maurice y la mayoría de  los cazadores


                                           Ralph

                                  (detrás, el tronco)

                   Piggy  (se acercará)

 

 

De nuevo se muestra la diferencia entre Ralph y Jack.

Ralph es el mayor y el jefe electo (de esa manera tan poco racionalista y voluntarista),que  acusa a Jack de saltarse las reglas. Dice que sólo tenemos reglas. Sin ellas somos como los animales. Si toco la caracola y no vuelven los pequeños (no hay pactum societatis) seremos como los animales y con eso… es el fin de todo: por ello y por no tener el fuego, no nos rescatarán jamás 130-131

Piggy, mentor de Ralph, dice que no hay monstruos, ni fantasmas, “porque si no las cosas no tendrían sentido. Las casas, las calles, y… la tele no funcionarían” 132. El mundo que vivimos es real porque funciona, tiene un sentido propio, nos ayuda a vivir, lo controlamos, lo que se contrapone con el mundo irreal que de por sí no funciona sino que paraliza. La vida es algo “científico” -dice-, pero no se puede estar seguro de nada 126 (afirmación interesante por no ser un planteamiento racionalista). En realidad, Piggy habla en contra del miedo como si fuese una persona adulta 120. Expresa algún tema tabú, cuya función se ignora, al recordar lo que no podía mencionarse: a) No se había hecho el recuento de niños, b) Faltaba el niño con la mancha en la cara (morada y de nacimiento), que sin duda falleció 123

Al terminar la sesión e irse todos, incluido Jack, Ralph piensa dimitir.

Él, Piggy y Jack expresan una gran madurez para su edad, lo que puede indicar que los personajes son una ocasión del narrador para intervenir a través de ellos.

Ralph piensa: ¿qué pasaría si Jack es el jefe?:

1. No necesitaría la caracola para hablar en la asamblea, porque ya sabríamos quién debiera hablar conforme a las cualidades personales de cada uno -sobre todo las suyas propias. Para Jack hay una jerarquía natural, de modo que algunos deben callarse y dejar que el resto decida y solucione los problemas. ¿Para qué jugar a que se hace caso a los niños en la asamblea?

2. Sólo se cazaría

3. No habría hoguera por lo que quedaríamos abandonados para siempre,

4. No habría solución al gran problema vital, y

5. Piggy sería objeto de todas las bromas pesadas 132.

Los puntos 2 a 5 no son la solución.

 

Sin embargo, para Ralph:

1.  Sin un jefe, viene la división.

2. Cree que todos deben poder hablar en la asamblea haciendo uso para ello de la caracola. No obstante, la realidad es que no todos dirían lo mismo, ni tendrían la misma autoridad, ni serían escuchados por igual sino atendidos por una consideración artificiosa.

 

13.El monstruo del aire, p.136-143

El relato describe el paracaidista cuando muere y cae 136-138. Esto indica que no es un accidente sino que hay guerra (¿guerra Fría?). La guerra  transcurre en ese momento: “eco de la batalla que se libraba a quince kilómetros de altura” p. 137. 

Se describe bellamente del paisaje al amanecer 142.

Los gemelos Samyeric exageran mucho lo que “vieron” junto a la hoguera 143

Casi todos los niños creen que no hay fiera o fantasma alguno… pero el lector está expectante 150-151.

Es la Bestia, que se mueve al ritmo y con la fuerza del viento.

 

14. Exploración del arrecife, p. 151-152

 

Me parece que estos dos jefes naturales, Ralph y Jack, podrían complementarse formando una unidad orgánica, subordinándose la fuerza (Jack) al saber (Ralph apoyado por el consejero Piggy). Al consejero le pueden faltar (así suele ser) las cualidades de las que hace gala Ralph como el sosiego y la capacidad de resolución.

 

Ahora se identifica de nuevo las diferencias entre el héroe y el antihéroe.

Jack es el guerrero: tiene cabello rojo, una fuerte constitución, pensamiento jerárquico, es guía, tiene cuchillo, ejerce la fuerza al arrancar la roca y lanzarla al mar, piensa en la existencia de posibles enemigos, es cazador y jefe del grupo de cazadores, le gusta rivalizar y demostrar los resultados prácticos (la obtención de caza, y el dominio de las rocas) 152-154

Ralph es el jefe, llevan lanza (¿como la lanza de Wotan, una rama del fresno de la vida?), convoca con la caracola, piensa en la seguridad (comida, agua dulce, cabañas, seguridad), es celoso de su autoridad tomada en la primera gran asamblea, a la que siempre se remite y pone a salvo. Ralph se muestra maduro y puede ser utilizado por el narrador para comunicar sus pensamientos y sensaciones. 

 

15. Nuevo choque evitado por la necesidad de descubrir a la Bestia.

En este momento se alterna la descripción y la narración 156-158, y qué hace Ralph y qué ve cuándo lo hace. Se añade una intercalación evasiva: la vida en una casa de campo de Devonport, al borde de las marismas 160-161.

 

Ni siquiera la primera gran asamblea parte de cero, pues todos heredamos de los padres que se citan, de la experiencia propia en el tiempo, y de nuestro lugar de origen.

 

Es importante que Ralph se enorgullezca al alcanzar al jabalí. Cazar el pareció bueno. Sin embargo, Jack le recrimina, al revés que en la anterior ocasión, cuando por apagarse el fuego se dejó pasar un barco. Surge de nuevo la lucha entre dos “jefes”. Se reproduce el teatro de la segunda gran asamblea.

La tribu se reúne.

En la danza formando un círculo como las tribus indígenas,  Maurice gruñe como un jabalí, 162-163, y todos cantan la salmodia anterior, algo más breve 164:

 

¡Mata al jabalí! ¡Córtale el cuello!

¡Mata al jabalí! ¡Párteles el cráneo!

 

Continúa la narración 166-167, mezclando acción y descripción del paisaje.

El antagonismo entre el héroe y antihéroe es cada vez mayor: “Ralph suspiro; advertía que aumentaba el antagonismo tan pronto como Jack abandonaba el mando” 169. Es decir, Jack mandaba de hecho y, si no tenía el mando de hecho, reclamaba el mando moral. Así, en un momento dice a Jack con la sencillez y naturalidad propia de quien dice una gran verdad que se lleva dentro: “¿Por qué me odias?” 169. En esta expresión se condensa la deriva que viene a continuación. Simultáneamente, Ralph “Se puso en cabeza y decidió que sería él mismo quien, por derecho propio, abriría paso entre las trepadoras” 169.

Nuevo choque de temperamentos o caracteres 171

Cuando los dos jefes van a la montaña, solos, los muchachos se escapan corriendo 171. Sin jefes la sociedad se disuelve, mientras ellos entran en rivalidad.

El descubrimiento del posible monstruo de la cumbre de la montaña tiene lugar en dos pasos. Es la Bestia. Primero, al bajar de la montaña Jack declara que “la cosa” puede ser una fiera, para subir de nuevo acompañado de Ralph porque tenía miedo 173, ambos se sorprenden cuando: “Aquel ser levantó la cabeza, mostrándoles la ruina de un rostro” 176. Era un paracaidista con el rostro ya podrido y su paracaídas agitado por el viento.

 

16. Tercera gran asamblea, ruptura y ofrenda a las tinieblas p. 177

El libro es una narración de hechos (situaciones de grupo, acto de reconocimiento de la naturaleza) más abundantes descripciones.

Hace que el lector participe desde dentro de la obra. Es una narración dinámica.

El “ser” es definido por su tamaño: “ese tamaño” 178

Aquí tiene lugar la:

 

16.1.Tercera gran asamblea: la ruptura final de la sociedad, 179

Jack realiza la ruptura del pactum subjetionis de esta manera:

a) Justificando su intromisión al decir que cualquiera (y no sólo Ralph) puede convocar la asamblea.

b) Se da importancia a sí mismo al decir, en defensa de la seguridad de los demás: “Hemos visto a la fiera” 179. Estaba ahí sentada (no se han enfrentado a ella) y sale a cazar (lo que genera temor).

c) Acusando a Ralph de no ser un verdadero jefe por estos motivos: Ralph arremete contra los cazadores diciendo que son unos cobardes (lo que no era creíble), repite lo que dice Piggy (su mentor o consejero), es un cobarde, no sabe cazar, no es perfecto, nada sabemos de él, sólo da ordenes, y espera que se lo obedezca “porque sí” p. 181. En realidad, Jack usa la mentira, porque quiere ser el jefe único y absoluto, disponiendo de todo a su voluntad.

d) Pone el mando de Ralph a votación. No sale con la suya, porque su pregunta es: “¿Quién cree que Ralph no debe ser el jefe? P. 181.

 

16.2. La ruptura definitiva.

Además que perder la votación, Jack consuma la ruptura del pactum societatis yéndose de la asamblea, abandonando la plataforma y yéndose por la playa p. 182. Le seguirán varios mayores: Maurice, Bill, y Roger. No estaban 4 contra 4 mayores, porque luego se ve que hay más niños. Jack dirá a los tres que le sigan que se dedicarán a cazar y que él será el jefe, asintiendo en esto todos ellos 189.

 

Ralph toma una decisión en ejercicio de su jefatura. Lo hace con el consejo de Piggy, que se enorgullece al ser consciente que está aportando algo al bienestar común 185. La decisión es:

a)                     trasladar la hoguera a la playa,

b)                     hacerla más pequeña,

c)                      echar hojas verdes para producir humo 184-186.

 

Se advierte cómo las ideas brillantes son siempre las más sencillas.

A continuación todos trabajaron con entusiasmo porque tenían algo que hacer 185.

Entre los mayores sólo estaban: Ralph, Piggy y los dos mellizos (Samyeric: Sam y Eric) 187. Eran bastantes menos que los cazadores.  

 

16.3. Caza con moscas y la ofrenda a las tinieblas.

Ahora tiene lugar la ofrenda del jabalí muerto a la Bestia.

Es cuando los cazadores capturan una cerda hembra. Se narra su muerte de una forma descriptiva 193. Parece que el ser hembra hace que la ofrenda sea mejor. Esta ofrenda da nombre a la novela:

a)                     Simón estaba “ignorante de las moscas” tras cazar el jabalí 196

b)                     sólo se escuchaba “el zumbido de las moscas sobre el montón de tripas” sacadas del mismo 195

c)                      “El montón de tripas era un borbollón de moscas que zumbaban como una sierra” 197

d)                     “el Señor de las Moscas (dígase cabeza del jabalí) pendía de la estaca y sonreía en una mueca” 197

e)                     “el Señor de las Moscas” y Simón hablan entre sí 204, sin la presencia de Ralph o Jack; es una voz silenciosa que surge de la cabeza del cerdo sostenida sobre un palo… La Fiera no se puede cazar ni matar, sino que es “eso” que hay oculto entre Simón y la cabeza cortada del sucio y horripilante animal. Tanto que Simón se desmaya.

f)                       Ya las moscas cubrían las vísceras del jabalí.

 

“Detrás de todo ello (lo que ocurre en la obra) está el propio Señor de las moscas, que podría considerarse un personaje más en cuanto motor de la historia. Flota silencioso bajo el mar oscuro y peligroso, se mueve invisible como una serpiente entre la majestuosidad de la selva y la aparente infinidad de la playa. Observa como un espectador inerme la progresiva caída de los protagonistas hacia el abismo del mal. Sin embargo, no es un personaje pasivo, porque finalmente todas las acciones de los jóvenes protagonistas son dirigidas por él mismo, por esa fuerza maligna que impera en una realidad donde las reglas pierden de sentido y la supervivencia es lo único que cuenta”(Stefanía Piras, 2014).

 

Diálogo entre el Señor de las moscas y Simón:

«- ¿Qué haces aquí solo? ¿No te doy miedo?- Simón tembló.

– No hay nadie que te pueda ayudar. Solamente yo. Y yo soy la Fiera.

Los labios de Simón, con esfuerzo, lograron pronunciar palabras perceptibles.

– Cabeza de cerdo en un palo.

– ¡Qué ilusión, pensar que la Fiera era algo que se podía cazar, matar! – dijo la cabeza.

Durante unos momentos, el bosque y todos los demás lugares apenas discernibles resonaron con la parodia de una risa.

– Tú lo sabías, ¿verdad? ¿Que soy parte de ti? ¿Que soy la causa de qué todo salga mal? ¿De que las cosas sean como sean?«

 

Sí, la fiera lo es en grado sumo, y precisamente porque no se puede cazar ni matar, porque es la ausencia de bien, la ausencia de ser. Está en nosotros y también entre Simón y la cabeza cortada de jabalí como inversión del ser, y ese de Satanás.

 

El lado oscuro del hombre puede ser una realidad culpable o no culpable. La culpable son los  pecados de cada persona. Ejemplo de la no culpable, serían el miedo, filias y fobias, los complejos, el infantilismo de los niños pequeños que se dejan  llevar por el estado de naturaleza. De todas maneras, estos males son controlables y pueden dirigirse y superarse, como la timidez de Piggy, el miedo de los mayores y los peques.

Realidades externas y oscuras pudieran ser la piedra, lanza, cuchillo y paracaídas, aunque estas, según se utilicen, pueden servir para el bien. Lo que es en sí oscuro es la cabeza del jabalí porque se convierte en un totem, y se relaciona directamente con el lado culpable del hombre.

El paracaídas o la Bestia está sobre el totem, es aparentemente más impactante que éste último, y expresa el lado oscuro del miedo, una realidad en sí misma no culpable. El paracaídas da más miedo que el Señor de las moscas, que es el verdaderamente malo.

Dicho Señor de las moscas no es propiamente la cabeza del jabalí, sino el que está entre Simón y dicha cabeza comida por las moscas. ¿Este que está “entre” ambos, es un “ser” perverso o bien refleja como un espejo los pecados y miedo de Simón?

Se trata de un ser perverso, con entidad propia, diferente a Simón y al totem en el que el Señor de las moscas se proyecta primero. ¿Por qué?

 

1º Simón es inocente y no tiene un lado oscuro. Su nombre lo dice todo: “aquel a quien Dios ha escuchado”

2º Si Simón se proyectase no generaría semejante monstruo.

3º Simón va a ser destruido por el mal que convierte a la tribu de cazadores en una realidad salvaje.

4º El diálogo entre Simón y el Señor de las moscas se presenta radicalmente -en sus contenidos y expresión- como entre dos seres diferentes.

5º El Señor de las moscas afirma elementos que no están dentro de Simón, sino que le sobrepasan.

 

Se puede observar varios elementos irreales:

a)     La alta capacidad argumental de los personajes

b)     La gran personalidad de algunos de ellos dentro del grupo

c)      Que con palos matasen a un jabalí hembra,

d)     Que se llevasen la carne “corriendo a través del bosque” 196 (unos muchachos no pueden con tantísimo peso).

 

Se generan tabúes propios del hombre primitivo:

a)     La cabeza del jabalí se convierte en víctima propiciatoria, y se ofrece a la Bestia (en realidad la conforma el miedo al cadáver del paracaidista), como regalo y protección 196

b)     Jack busca una rama de fuego para controlarlo en adelante.

c)      Surge la figura del “jefe”

d)     la Fiera (la cabeza del jabalí) no se puede cazar ni matar, sino que es “eso” oculto que surge en Simón entre él y la cabeza cortada.

 

Con el éxito de la caza y llenos de tabúes, Jack hace su propia tribu de cazadores, donde llevan una vida divertida pues:

a)     la caracola no es necesaria, ni útil. No sirve en la parte de la isla que él controla.

b)     Sus individuos son gregarios y llevan los rostros pintados como guerreros, lo que les permite esconderse detrás de la apariencia. Es un esconderse de la vergüenza, la tristeza y el miedo.

c)      Se caza y come carne.

d)     Jack está pintado, enguirnaldado y sentado  en un tronco (trono) “como un ídolo”, mientras los restantes danzan y comen. 211. La voz de quien está junto a Jack no enmudece cuando todas las demás sí lo hacen.

Así, mientras Jack triunfaba con la caza, Ralph veía cómo el fuego se apagaba y no daba humo 199. Hace su tribu de recolectores de frutas, donde a diferencia de los cazadores:

a)     La caracola está inactiva

b)     Y se convierte en un símbolo familiar


 

17.La cuarta “asamblea” y la primera muerte.

Simón se va por su cuenta y riesgo a la montaña, viendo arriba cómo “una cosa  encorvada se incorporaba de repente en la cima y le miraba desde allí” 208: vio la tela azul del paracaídas 208, y luego una corpulenta figura con un rostro podrido 208-209. Simón vomita.

Simultáneamente, la tribu de cazadores estaba celebrando  una fiesta con Jack estaba sentado como jefe e ídolo.

Ahora tiene lugar la:

 

Cuarta gran “asamblea”, esta vez en la tribu de Jack

Samyeric siguieron a Ralph y Piggy para unirse a los cazadores de Jack para poder comer su caza. Estando todos juntos en el campamento de la tribu de Jack, Piggy tiene un pequeño accidente que hizo reír a todos como en los mejores tiempos. Algo saludable quedaba en pie como tabla de salvación de la comunidad. De nuevo el sabio e inocentón Piggy es el más importante por ser quien reamente, detrás de las apariencias de Ralph, unía a todos.

Jack, una vez que tuvo a todos en su terreno y además dándoles de comer, propuso definitivamente quién se sumaba a su tribu.

 

Obsérvese que la tribu ya estaba fundada de hecho, configurada al estilo guerrero, en ruptura con la comunidad anterior.


En este nuevo jaque, Ralph se reafirma como jefe elegido en la primera asamblea (entre ésta y la segunda gran asamblea habrá otras) haciéndose responsable de la caracola con la que se  convocaba.

Como respuesta a Ralph, los cazadores afirmaron que tenía que demostrar que la caracola era reconocida en toda la isla, mientras le advertían que si la tocaba ellos no iban a acudir a la asamblea 215.

Ahora tiene lugar una máxima agitación p. 215 y ss. Se danzaba alrededor del fuego. Llegaba la tormenta. Surge la sombra del miedo a  la tormenta y una comunidad desquiciada, salvaje y verdaderamente guerrera:

 

a)   Todos -menos Ralph y Piggy que envidian lo que ven- se ponen a danzar 215    

b)  La cabeza de jabalí hace de totem y víctima propiciatoria.

c)   Se agudiza el ritmo como si el latido de un solo organismo trajese la salvación.

d)  Hay cánticos, y 4 veces se canta:

 

“¡Mata a la fiera! ¡Córtale el cuello! ¡Derrama su sangre!

Y la 5ª vez se añade a todo ello…: “¡Acaba con ella!”


En pleno frenesí de la danza, Roger hizo de jabalí embistiendo a Jack, y luego hizo de cazador.  Aparece Simón, que “gritaba algo acerca de un hombre muerto en una colina”. Simón es confundido con la Fiera 217 y lo matan. Es un accidente, esta vez, la primera, no son responsables. Muestra de su error, el paracaídas entra en acción con el soldado pendiente de él 218.

Con una ceremonia y una larga descripción 218-219, el cuerpo inerte de Simón se aleja mar adentro.

Ambos grupos se separan, después que todos han comido jabalí y los de Ralph no han aceptado ingresar en la tribu de los cazadores. Así, la ruptura es irremediable y total.

 

18. Las gafas, el peñón del Castillo, Piggy y la caracola

La narración no acaba, los esfuerzos de Jack son persistentes, pasionales y no llegan a su fin, mientras la resistencia de Ralph es consistente por lo consciente que resulta.

 

Se continúa la senda de la organización fundada en la fuerza. ¿Cómo sigue reaccionando Jack?:

a)   Pone vigías en el campamento

b)  Estos deben exigir la consigna

c)   Se le unen San y Eric a la fuerza pues reciben palizas.

d)  Castiga y azota a Wilfred por no cumplir bien

e)   Muestra una autoridad irresponsable

f)    Busca descubrir a la fiera

g)   Rechaza objeciones con un gesto

h)  La pintura de la cara sirve para esconder algo, pasiones e impulsos fuertes, para reafirmarse uno mismo en su función de riesgo y sangre (la caza) y dar miedo al otro.

 

Aparecen por primera vez varios nombres al lado de Jack y Roger: Wilfred, Robert, Sidney, Stanley, mientras que junto a Ralph sólo están Piggy, Eric y Sam.

 

Se acerca el final.

Frente a la hoguera de la tribu incivilizada o salvaje de los cazadores, vuelve a recordarse la necesidad de otra hoguera civilizadora, la de la señal para el rescate.

A la función de la hoguera como señal (a modo de radio) para alertar los barcos 232, se añade por primera vez la función que tiene la hoguera de calentar y de ser hogar. También surgen en el imaginario las ciudades de Inglaterra de Wittshire, Devon y Dartmoor (parque Nacional).

 

Asalto de Jack para robar las gafas.

Jack dirige el asalto al campamento de la hoguera civilizadora de Ralph 236-237. No se llevan la llama por la fuerza porque ya la tenían, sino que roban lo que permite generarla: las gafas de Piggy. De esta manera los cazadores serán autosuficientes y perdurarán en el tiempo por tener capacidad de hacer fuego a voluntad 239.

Jack ya tiene lo que quiere, esto es: la caza, la tribu de cazadores, la hoguera y el poder de encender fuego a voluntad con las gafas de Piggy.

 

Asalto de Ralph para recobrar las gafas robadas.

Fue la necesidad que Piggy tenía de sus gafas, lo que hizo que Ralph fuese  a recogerlas al campamento de Jack.

Piggy recrimina a Jack: no es así porque seas más fuerte que yo, “sino porque lo que es justo es justo” 244.

Mal estaba la situación, agudizada toda vez que “la pintura encubridora daba rienda suelta a los actos más salvajes” 245.

Ralph y Jack se encuentran, Jack  monta en cólera contra Ralph porque éste le llama lisa y llanamente ladrón, e inician la pelea en el peñón del Castillo 251,

Piggy, ofrece un discurso final en el que exige sus gafas, en el que opone:

a)     Los que están pintarrajeados de negro, al sentido común

b)     Los amigos de la caza y de matar, a los amigos de las reglas de establecer acuerdos.

c)      Los seguidores del cazar y destrozar todo, a los amigos de la ley y del rescate.

 

Esto provoca 257:

a)       el asesinato de Piggy

b)       que la caracola (realidad elevada a símbolo) se quiebre en mil pedazos

c)        el destierro de hecho de Ralph, con la etiqueta de proscrito, quedando Jack dueño y señor de la isla 263

d)       la vuelta del cántico: ¡Mata a la fiera! ¡Córtale el cuello! ¡Derrama su sangre! 265

e)       que, debido al odio que tienen por él, Jack y Roger intentan el asesinato de Ralph, tirándole fallidamente una gran roca cerca del Peñón del Castillo 274

f)         Que ambos decidan ir a cazar a Ralph al día siguiente 268

 

19. Sin caracola, sin Piggy… el jefe Ralph se convierte en un salvaje.

Es ahora cuando Ralph se convierte en un salvaje a la defensiva en plena persecución. El hombre y la casualidad provocaron diferentes acontecimientos.

a)   Se inicia una persecución programada y metódica, una estrategia de casa: peinar la isla de proa a popa vigilando por la anchura.

b)  Ralph se enfrenta a un perseguidor clavándole la lanza 277

c)   Aparece una gran humareda en el bosque

d)  A punto de ser descubierto actúa como un salvaje y tira a un cazador al suelo 283.

 

20. El rescate

Todos corren en una dirección, pero no contra Ralph sino para salvarse del incendio de la isla. La humareda atrae a un barco inglés.

El oficial de Marina que desembarca pregunta si son ingleses, cuántos eran -lo que nadie sabe, pues a pesar del intento inicial nunca se hizo la lista-, a qué jugaban -como si la prolongada pesadilla in crescendo fuese un juego-, y se le informa que hay dos muertos (Simón y Piggy) más Jack. Este último era capaz de no sumarse al grupo por la vergüenza que iba a pasar, por querer una vida salvaje, o por haber muerto entre las llamas.

 

José Fermín Garralda

14-XII-2020

 










Cuestionario:

1.            Identifica cómo son el héroe y antihéroe, el protagonista y antagonista.

2.           Qué relación existe entre Ralph y Piggy

3.           Las asambleas: cómo son, para qué, cuántas hay, semejanzas y diferencias.

4.           Infantilismo y madurez en la obra. ¿Historia de un aprendizaje, o de qué…?

5.           El lado oscuro del hombre y las realidades oscuras como reto de nuestros protagonistas.


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