Nota "El Señor de las moscas" de William Golding
Ensayo sobre un análisis literario
Notas a la novela El Señor de las moscas de William Golding
Psicología, moral y organización de la sociabilidad del hombre
Por José Fermín Garralda
14-XII-2020
Índice:
Introducción
1. La historia de la sociabilidad emblematizada en unos niños
2. Estructura
3. El narrador
4. Cronología o estudio del tiempo
5. Lugar donde se desarrolla la acción. La isla o medio físico.
6. Los protagonistas:
6.1. Procedencia.
6.2. El grupo de los “mayores” o jefes
6.3. El grupo de “los peques”
7. Primera (gran) asamblea “fundacional”
8. Disposiciones impuestas por el jefe
9. Necesidades
10. Los tres imprevistos iniciales
11.El grupo de los cazadores
12. La segunda gran asamblea
13.El monstruo del aire
14. Exploración del arrecife
15. Nuevo choque evitado por la necesidad de descubrir a la Bestia.
16. Tercera gran asamblea, ruptura y ofrenda a las tinieblas
17.La cuarta gran “asamblea” y la
primera muerte
18. Las gafas, el peñón del Castillo, Piggy y la
caracola.
19. Sin caracola, sin Piggy… el jefe
Ralph se convierte en un salvaje.
20. El rescate
Introducción.
GOLDING,
William, El señor de las moscas, 1954; Madrid, Alianza Editorial, 1ª ed.
1972, 3ª ed. 2010 y 6ª reimpresión 2017, 296 pp. Las páginas señaladas
corresponden a esta edición.
Novela
intensa y emocionante, alegórica, muy apta como literatura juvenil aunque también es para
mayores, escrita por quien recibió el Premio Nobel de literatura en 1983.
Hay os Film:
el primero fue en 1963 y el último en 1990 (en éste los niños no son ingleses
sino de los EE.UU.)
Dice
así Esther Miguel Trula:
“alegoría de cómo los individuos que se creen civilizados
acabarán descendiendo a los infiernos de la barbarie siempre
que no existan unos mecanismos de control férreos que dominen sus naturales
impulsos egoístas. Una treintena de muchachos británicos acaba por accidente en
una isla desierta creando una reducida sociedad en la que poco a poco los
fuertes doblegarán a los débiles. Tras cruzar la última página, el visitante lo
tiene claro: el hombre es un lobo para el hombre”.
Añadiremos que la evolución del
tema es un poco compleja: el escenario se desenvuelve de aquí allá, ocurren
muchas cuitas y no pocas situaciones que reflejan la lucha de Jack contra
Ralph. Los resúmenes que se hacen de esta novela muestran la dificultad de
seguir de memoria todos los pasos de la narración.
1. La historia de la sociabilidad emblematizada en unos niños.
El tema
se centra en unos niños ingleses, escolares de varios colegios p. 27, que sufren
un accidente de avión en medio del océano,
y llegan a una isla deshabitada, 49. Se plantea el rescate pero, sobre
todo, qué ocurre entre ellos, resultado de la lucha por la convivencia, el sobrevivir,
el deseo -o no- del rescate, y de los
medios para lograrlo.
Una
tormenta hizo que el avión de pasajeros cayese en llamas a tierra, desgarrase
la isla, formase en ella un calvero, arrastrándolo finalmente hasta el mar. Algunos
chicos quedaron en el avión y otros -los protagonistas- lograron salir.
Los
niños iban con un uniforme (suéter escolar, jerseys y medias con escudos,
insignias y rayas de color indicativas de los colegios, capas negras con golas
blancas) que se transformará en harapos. Los colores del uniforme son gris,
azul y marrón. Todos los niños recuerdan a los hombres del megáfono, al “hombre
de la trompeta”, y a los pasajeros. ¿Los que tenían megáfono actuaron para que
se salvasen ellos primero? ¿Qué ha sido de los pasajeros adultos y de otros
niños?
Muchos de
los niños supervivientes tienen edades muy tempranas, tales son “los peques” (desde
los seis años) y algunos otros son algo “mayores” (doce años y alguno más). No
se dice cuántos niños son aunque, los nuevos nombres que aparecen al final de
la obra, indican que en ésta desfilan como personaje colectivo muchos niños
anónimos. No obstante, todos ellos cabían en tres refugios, si estos se
hubiesen levantado como dispuso el “jefe”. Una autora (E. Trula) menciona que
serían unos treinta, en cuyo caso pudieran ser diez para cada refugio.
Pensemos
en otros relatos cuyos protagonistas también son niños, como Alfanhuí y El Jarama
de Rafael Sánchez Ferlosio, El Camino de Miguel Delibes, Los
Cachorros de Mario Vargas Llosa…
Esta
obra se plantea la teoría del buen salvaje -que se descarta aunque Jack
no desee volver a la civilización-, así como el dirigismo social -que también se
descarta-. Creemos que el iusnaturalismo desarrollado en España en el s.
XVI y XVII (la monarquía pactista) hubiera satisfecho todas las posiciones: el
hombre sociable por naturaleza, el pactum societatis (o unionis),
seguido del pactum subjectionis, la subordinación de la nobleza guerrera
(los cazadores) al rey, y las Cortes o magna asamblea por entonces estamentales.
El tema
también aparece en el Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, 1995, y
en Rascacielos de J.B. Ballard, 1975.
2. Estructura
La obra
tiene una estructura cerrada, pues su autor diseña la trama ajustándose
a un plan preconcebido. El planteamiento, nudo y desenlace están presentes y
claros. Se sigue un desarrollo cronológico, y el ritmo se acentúa
conforme se desarrolla la acción, la ruptura final y las consecuencias del odio.
El tema
se desarrolla siguiendo unos pasos muy marcados, muy pensados, teniendo como
hitos las tres o cuatro grandes asambleas donde se debieran resolver los
conflictos, y donde más que resolverse se generan estos o se atrasa su
solución.
Que la
última asamblea sea una reunión desordenada en el campamento de un Jack que
baja los escalones del salvajismo, expresa la degradación de la sociabilidad,
pues no hay “llamada” que convoque, y menos con la caracola, ni tampoco están “los
peques” como personaje colectivo a quienes la asamblea debe ayudar y proteger. Además,
significaría la claudicación de la asamblea establecida que reunía a todos, por
una reunión tribal y desordenada que junta a una parte del total de niños, y
precisamente tras realizarse la ruptura de la comunidad por Jack.
No hay
narración in medias res, ni se comienza por el desenlace. El relato tampoco
es una yuxtaposición de episodios que se sucedan alternativamente, con o sin
relación entre sí. Sin embargo, en una ocasión sí se hacen presentes los
recuerdos de Ralph.
3. El narrador.
El
narrador es externo y está en 3ª persona gramatical. Cuenta desde fuera,
transmitiendo una sensación de objetividad y distanciamiento en
relación con los hechos narrados. El narrador domina toda la historia y conoce
todo -por ej. “sintió compasión”-, es omnisciente. A veces como que se “entromete”
en los personajes, a quienes utiliza para plantear sus propias explicaciones.
4. Cronología o estudio del tiempo.
Tiempo
externo: hacia
1950. La acción es posterior a la IIª guerra
mundial. Se equivoca la carátula del video comercial que la sitúa en la IIª Gran Guerra, quizás para su mejor difusión. La novela está escrita en 1954. Está presente el recuerdo
de la bomba atómica al inicio de la narración, hay una lucha de aviones siendo
el paracaidista una víctima (p. 137). También es útil identificar las distintas
tecnologías que se citan, como son: la máquina del vapor, las cámaras de fotos,
las metralletas, el televisor popularizado en las casas, el avión de
pasajeros y además con niños (su
orden de exposición en el texto es de
más moderno a más antiguo), p. 92.
Además
de citarse la bomba atómica, como
recuerdo de la guerra mundial, se representa una lucha de aviones para
expresar la Guerra Fría (no parece que sea la guerra de Corea, pues su
península está muy lejos), y hay alguna referencia de la gran guerra en las
palabras del oficial que rescata a los niños.
Tiempo
interno: es la
duración de los sucesos presentados por el autor, y se expresa en el hecho que
a casi todos los niños -salvo a Piggy- les crece el cabello 69, llegan a vestir
pantalones como harapos, y están muy sucios. En general se van desgradando
moral y físicamente.
Puede
establecerse una similitud histórica: los supervivientes serán recolectores con
un asentamiento ocasional (lugar de reunión, sería el punto de referencia, la base
de partida, el lugar para dormir en chozas). Después también serán cazadores, y
subirán hacia la gran roca de la isla como si fuese un castillo y atalaya para
divisar todo el entorno.
5. Lugar donde se desarrolla la acción.
Los
muchachos son ingleses y tienen muy presente a Inglaterra, desde el bosque
cercano a Londres p. 12 hasta diversas ciudades. Por ejemplo, se preguntan
cuántas libras costaría la caracola, que es el elemento más bello del que
tienen posesión.
La
acción tiene lugar en un espacio objetivo, una isla tropical del océano
Pacífico p. 86. Se habla del calor del trópico p. 28. ¿Es al Norte de
Australia, en una de sus islas subtropicales? Lo planteamos por varios motivos:
a) mencionar la bomba atómica puede ser apropiada en el tiempo pero también en
el espacio al situarse cerca de Japón, b) Ralph está relacionado con Devonport,
puerto situado al Norte de Tasmania (bonita isla al Sur de Australia), aunque
también se citen otras localidades como Gibraltar y Addis…, en este caso todas
ellas de Gran Bretaña. Quizás los niños viajasen de Gran Bretaña a Australia
-pertenecía a la Commonwealth-, pues la primera está más presente.
En el
mar surcan aletas de tiburones, siempre voraces 83, en la isla hay peligrosas
enredaderas y trotan jabalíes ( “cerdos”), además de juguetonas ardillas que se
acercan a los hombres y saltan por el fuego 63.
¿Cómo es el medio físico de la isla?
Su
medio físico se describe en numerosas ocasiones, pues los niños mayores la
reconocen paulatinamente.
Situación. La isla se sitúa en latitudes
tropicales, se extiende a lo largo de muchos kilómetros. El mar, donde divagan
las aletas de los feroces tiburones, rompe contra sus arrecifes alrededor de
casi toda la isla, 81 y 83.
Forma. La isla tiene forma de barco
(con su proa y popa), y su montaña como espina dorsal o eslora del barco, le da
una singular simetría a ambos lados (a babor y estribor), uno de ellos hostil
para la vida, quizás por carecer de plataforma y playa. Los peñascos son de
color rosa. El humo de la hoguera haría de bandera o, mejor, de velamen, que estará totalmente desplegado
cuando toda la isla arda como una gran hoguera, lo que al fin permitirá el
rescate.
Configuración. La isla es montañosa aunque
sólo alcanza algo más de 300 metros de altitud. En el 2º reconocimiento realizado
por los muchachos, se aprecian masas de granito rosa p. 150-151. La roca también
volcánica (tiene ceniza).
Qué contiene.
En la isla el cielo es plomizo, el calor es insoportable, y llueve mucho. Apropiada
a la latitud tropical, goza de una vegetación exuberante, y de muchos árboles
frutales como palmeras que ofrecen sus
suculentos cocos, plátanos, nogales que surten de nueces, pinos donde se
encaraman las ardillas…. Hay una gran laguna de agua dulce con una dimensión de
30 metros de largo, que aparece con insistencia al comienzo del relato. La isla
tiene de todo para subsistir: fuentes de agua dulce, jabalíes y, sobre todo,
árboles frutales. Las ardillas podrían ser el goce de la vista y el recreo
frente al aburrimiento, aunque sólo se citan en alguna ocasión. En realidad, los
“peques” estaban más entretenidos con sus propios juegos.
La isla
era virgen, irradiaba belleza, estaba deshabitada y en ella había suficientes
recursos para vivir. Los niños son los primeros seres humanos de estar allí.
El esfuerzo
y el primer descubrimiento entre todos de que el lugar se trata de una isla,
hace que: “Se sintieron exaltados (por compartir algo importante con
esfuerzo y éxito); (y) se sintieron amigos (la amistad como su fruto maduro)”.
Quizás fuesen amigos antes de llegar a la isla, al decir: “se sintieron
gozosos: eran amigos” p. 30.
Popa Humo como bandera o, mejor,
al final como velamen Proa
|
Roca rosada 300 mt. Un volcán durmiente: unos ruidos sordos, se siente miedo, un misterio oculto e irresoluble, se imaginan un monstruo, bestia o serpiente reptante. |
|
|
|
|
|
eslora
del barco / espina dorsal |
|
|
|
|
|
|
|
|
Arrecife
(circundaba una gran parte de
la isla, en paralelo a lo que los muchachos consideraban su playa). |
Jungla con trepadoras y bosque de palmeras Terraza
|
istmo |
Roca
rosada Arrecife
muy estrecho:
15 mt. largo X unos mt. ancho. |
|
Arrecife |
Plataforma
(de granito rosa) y laguna playa de arena “caliente y muda” |
|
Peñón
del Castillo (sentido de fortaleza) |
6. Los protagonistas
6.1. Procedencia
Los
niños supervivientes son ingleses de diversos colegios, y parte de ellos formaban
el coro de la iglesia. En varias ocasiones se dice expresamente que son
ingleses (ej. p. 61). Además -afirma un
ingenuo muchacho- la Reina tiene dibujadas todas las islas en un cuarto enorme
lleno de mapas 53. Son rubios y entre ellos hay algún pelirrojo como Jack. Se
dice que proceden de la Europa del Norte, aunque uno de ellos tiene relación
con un puerto del norte de Tasmania 83. El transcurso del día se ordena, según
la distribución anglosajona, como trabajo, recreo y comida. El oficial que les
rescata, según se lee en la última página, insiste con orgullo en su
nacionalidad inglesa.
Se
cita el puerto de Devonport (que sabemos está al Norte dela isla de Tasmania,
al Sur de Australia) 160-161, y las ciudades inglesas de Wiltshire (uno de los 47
condados de Inglaterra), Devon (condado no metropolitano al S.O. de Gran
Bretaña) y Dartmoor (parque nacional en el centro de Devon).
Los
muchachos parecen ser de origen rural, o bien este medio tiene mucha presencia
debido a la expresión: como las vacas en casa 76.
En
varias ocasiones hay referencias a la guerra, por ej. imitar el sonido de la
ametralladora y del avión de combate p. 17.
Toda la
obra tiene una visión pesimista.
1º Puede
ejemplificarlo la acción general el estar “librando(se) una batalla”, como la
guerra mundial, la guerra fría o bien la guerra del hombre contra el hombre (Homo
homini lupus, Hobbes, s. XVII). De esta
“batalla” habló el oficial que les salva al final gracias al gran
incendio -fue el indicio o señal salvadora- que arrasó toda la isla.
2º La
violencia también se expresa en el lamentable aspecto de los supervivientes y,
sobre todo, en las tres bajas mortales que sufre la comunidad: el niño de la
marca en la cara, Simón, Piggy, esto es, del involuntario al más voluntario y
consciente pasando por el equívoco cometido con Simón. Es la cascada hacia el
mal.
3º Se
pone el entredicho la teoría del buen salvaje y del hombre bueno por naturaleza
(Rousseau) o de la maldad constitutiva del hombre (Hobbes).
Unos darían
la razón a Hobbes (incluso Ralph habla de poner muchas leyes y mano dura al
infractor), siendo las instituciones saludables las que permitirían la
civilización, y una minoría (Ralph, Simón, Piggy y los mellizos) tienen un instinto
o tendencia natural para comportarse correctamente aunque reconocen la
necesidad de una organización y leyes.
6.2. El grupo de los “mayores” o jefes
Este
grupo se atribuye un mando natural de modo que cada uno de sus integrantes comparte
algo del “jefe”.
De
todos, uno es el “jefe” de la comunidad: como el monarca medieval, con
autoridad pero con poco poder. La nobleza serían los “jefes” que le acompañan, más
otros jefes guerreros que desgraciadamente se separarán por no engarzarse
constitucionalmente en el organigrama natural de mando. ¿Faltaba la concreción
plena o institucional del pactum subjectionis?
Los
personajes están individualizados por su función de héroe y antihéroe, o bien como personas individuales
u hombres-masa. El más preciso e interesante de todos ellos puede ser Piggy. No
parece que haya un tratamiento psicológico muy profundo de los personajes.
Los protagonistas
experimentan una escasa evolución. Los que más evolucionan son Jack, pero para
mal o negativamente, y Piggy para desinhibirse de sus complejos, lo que resulta
muy positivo. Por su parte, Ralph es
cada vez más consciente de no controlar la situación y de tener que apoyarse en
Piggy, además de descubrir con satisfacción que puede cazar. Esto último le
permitiría explorarse más a sí mismo y reafirmarse ante los cazadores que
contestan su autoridad.
Ralph: personaje principal, es el
protagonista, está individualizado aunque no tanto como Piggy. Al utilizar la
caracola como elemento de reunión, sin quererlo se convirtió en el líder. Es jefe
natural, y es elegido como tal por su serenidad p. 32-33.
Tiene buen
aspecto físico, es rubio, y sabe nadar desde los cinco años siendo su padre
quien le enseñó (Piggy no tiene padre). Se le presenta sin casi defectos y como
una víctima, aún sin llegar a serlo. Es reflexivo, piensa todas sus decisiones,
tiene ideas claras aunque básicas –“Las ideas simples son las mejores”-, y tiene
capacidad de mando, sin duda heredada de su padre que es teniente de navío en la Marina 20 y 54. Supo vencer los
instintos y plantar un orden. Busca en todo momento el bien común y distribuye
las tareas equitativamente. Es protector de Piggy de los abusos de Jack.
No es
cazador sino inicialmente recolector. La caza se la deja a Jack. Es conservador,
necesita el apoyo de la sabiduría de su amigo Piggy, sufrirá la rivalidad de los
cazadores, y se enorgullecerá por el prestigio que conlleva ante Jack, cuando
él mismo cace algo. Su elemento fundamental será una caracola de color crema
oscuro, con manchas de un rosa desvanecido, de casi medio metro de largo p. 23.
Es un héroe porque se juega la vida, toda vez que finalmente le persiguen para
matarlo. También es algo ambicioso.
Piggy: personaje principal, está muy
individualizado, y complementa a Ralph de quien es su mentor y consejero. En la
obra, él y Ralph son los que aparecen primero, como dos en uno. Transmite inteligencia,
confianza, simpatía, y todo indica que no desea mandar debido a sus escasas
cualidades físicas (es asmático) y sociales. Es el que primero da señales de
inteligencia p. 32. Es muy gordito -como un “cerdito”-, lleva gafas, y sin
ellas casi no ve; tiene asma, no sabe
nadar, es torpe, tiene aversión al trabajo manual, y lleva el pelo muy corto y
no le crece. Es huérfano de padre y vivía con su tía que tenía una confitería
llena de dulces y una gran influencia en él. Es inoportuno, objeto de risas -no
le gusta que le llamen Piggy (cerdito). Sufre complejos porque se meten con él,
aunque va tomando confianza en sí mismo poco a poco. Es protegido de Ralph frente
a los abusos de Jack, aunque inicialmente hay desconfianza entre ambos.
No
pertenece al grupo rector. Su figura se agranda a medida que transcurre el
relato, porque es sabio, consejero nato, tornándose al final insustituible como
ayuda del jefe Ralph. No en vano, la primera medida, la de hacer una lista con
los niños supervivientes, sale de él y no de Ralph p. 16, y, cuando estos van
llegando, les recibe intentando memorizar todos sus nombres. Al final, se crece
diciendo las verdades muy bien dichas… y por ello será asesinado. Roger le matará
lanzándole una enorme roca. Es un héroe porque muere por decir la verdad, una
víctima a admirar.
Se le
presenta con sólo defectos físicos, que provocan las risas ajenas, y en él unos
complejos que se curarán con madurez. Lo más importante es que resulta ser una
víctima.
Jack Merridew (sólo de él y de
Percival se dice el apellido). Es un personaje principal, antagonista o
antihéroe. Está muy individualizado. Es alto, pecoso, y pelirrojo, color que antiguamente
se asociaba con la guerra y violencia. (También en el film El Reino de los
cielos el cristiano malo o bestial es un pelirrojo). Es belicoso,
celoso, admira la fuerza , le gusta el riesgo y es cazador. Quiere que le
llamen por el apellido y no como Jack, pues le parece nombre de niño p. 31. Esto
es una prueba más de haber entrado en la adolescencia. De por sí, Jack es el
individuo, y el apellido es la familia, el grupo originario.
Tiene
una voz con arrogante autoridad, 30 Es independiente, impulsivo y orgulloso.
Piensa a corto plazo. Muestra evidentes condiciones de jefe antes de que elijan
a éste último p. 32. Cuando dicen que se necesita un jefe, se ofrece enseguida
-“debo serlo yo”-, siendo el motivo el destacar por ser el primero en el coro
de la iglesia, tener voz de tenor, y poder dar el do sostenido p. 32. Siente la
humillación de no ser elegido jefe por preferirse a Ralph p. 33. Enseguida se
muestra jefe del grupo de cazadores y antes de los niños del coro, como una parte
del todo, especialización ésta admitida desde luego por Ralph que es el que
anima a Jack a que forme el cuerpo de cazadores p. 33.
Ansiando
la jefatura absoluta como jefe de los cazadores, no quiere subordinarse al jefe
de todos que es Ralph; romperá con éste, quebrará la comunidad, originará una
nueva tribu, y terminará idolatrándose, odiando y matando. Cae en la egolatría cuando
se sienta como soberano y “dios” en la puesta en escena de la comunidad de
cazadores. Es antihéroe de Piggy y en menor medida de Ralph, pues éste último
no llega a ser sacrificado. No hay por qué presentarlo como prototipo del
inmaduro, sino de quien no tiene satisfechas sus necesidades de
autorrealización y luego se deja llevar por la pasión hasta llegar a hacer males
gravísimos.
Recordemos
lo que dice Ortega y Gasset en La España invertebrada sobre la ética del
guerrero y la del industrial. Es una pena que el impuso de Jack no fuese
institucionalizado, como la nobleza lo estaba ante el rey. No obstante, si Jack
tiene amor por el peligro, el entusiasmo y la disciplina, carece de los valores
del honor y la fidelidad, salvo quizás espontáneamente a su apellido. Como antítesis
propia del adolescente, Ralph no es fiel, ni honorable, no es 100% guerrero pero
sí salvaje.
Simón: sufre varios desmayos
físicos. Se recuerda el de Gibraltar y Addis, y luego tiene otro al llegar a la
isla. Es decir, es débil y delicado. Es servicial 79, tiene un gran amor por la
naturaleza, prefiere la soledad, es independiente, va solo por la selva y por
ello parece imprudente, es introspectivo, está marginado por los demás pues le consideran
extraño y un poco raro.
Él solo
descubre a la Bestia (el piloto y paracaídas), y además habla
directamente con el Señor de las Moscas, que es al único que se le
revela. Su nombre expresa “aquel a quien Dios ha escuchado”, y quizás por ello
quiere comunicar sus descubrimientos. Es asesinado involuntariamente en un
momento de pavor por todos los que estaban bailando como “tribu”, cuando se
presenta inoportunamente ante ellos en el momento de excitación y enajenación colectiva.
Entre ellos no están Ralph ni Piggy, aunque se auto acusan quizás por su
pasividad ante el hecho. Desde luego, Piggy afirma que ellos no tenían nada que
ver en ello. Tampoco pudieron hacer otra cosa ante la rapidez de lo ocurrido.
Maurice: representa a las masas
tontas, pues hace de cerdo en el baile de la “tribu”. Es ancho de espaldas y
tiene una sonrisa permanente p. 31.
Luego
se suman Roger 184 y los mellizos Sam y Eric (Samyeric) 187.
Roger: es menudo, furtivo, pasa
desapercibido, está encerrado en sí mismo, es asocial, silencioso p. 31, cruel,
grosero, maleducado, se tuerce moralmente como Jack al que le sigue. Es quien asesina a
Piggy, cuando éste cantaba las “verdades del barquero” ante todos, arrojándole
una gran roca.
Sam y
Eric (Samyeric)
son fieles a Ralph, y los únicos que se quedan con Ralph y su otro “yo”, que es
Piggy. Representan ser dos en uno, pues son gemelos. Simbolizarían la
fidelidad, y nunca mejor dicho, pues ello expresaría el impulso de la naturaleza
de que sean fieles entre sí. Los gemelos sólo se vuelven “salvajes” cuando les
obligan a serlo y para ello son torturados. De todas maneras estos modos
indican que mantenían la raíz originaria de a inocencia.
6.3. El grupo de “los peques”
Es el
más numeroso, pues son la mayor parte de los muchachos. Hace de protagonista colectivo.
Se
agrupan según la voz (la facultad más natural) en vez de por edades. Quizás
fuese absurdo preguntar la edad a los peques, que por serlo ni la sabrían. Los
dos grupos, que surgen son:
a)
contraltos (tono medio, coincide con una edad mayor). Tienen el encargo de
mantener el fuego durante la primera semana, que es la más difícil porque se
acababa de encender el fuego;
b)
sopranos (grupos de seis años, tono alto, más agudo, los de menor edad)
sustituirán a los anteriores la siguiente semana 61.
Esta
forma de selección la aprobaría Jack, porque no afecta al mando y además él era
miembro del coro.
Percival
Nemys
Madison representa los elementos domésticos y familiares de la vida y
civilización. Es temeroso y necesita mucho cuidado. Su nombre es típicamente
inglés y se corresponde con el menor de los caballeros de la Tabla Redonda y el
último que por su fidelidad se suma a ella.
Los “peques”
enlazan con el mundo “adulto” de la autoridad a través de la llamada de la
caracola y las mismas reuniones, mientras que por otro lado hacen una vida
apartada 84. Algunos nombres de los peques son: Percival, Roger (el mayor de
ellos, que pasará al grupo de mayores en cuanto cazador), Henry, Johnny 89,
Bill, 89, 170.
A los “peques”
les encantan las reuniones de sociabilidad, fuera de las cuales prescinden de
los mayores, se agrupan en grupitos, y se aíslan entre sí. Las reuniones colectivas
son dos veces al día: su función es hacer vida social, hablar para todos, y
quizás decidir y transmitir algunas disposiciones del jefe 72. La actitud positiva e infantil de los
“peques”, hace disminuir las tiranteces de la convivencia 103.
7. Primera (gran) asamblea “fundacional”
Ralph con
Piggy (el otro “yo” o mentor de Ralph) toca a llamada con una caracola. Ambos son los
primeros que aparecen en la obra.
Que acudan
todos a la llamada establece o implica de por sí el pactum societatis
o unionis, el pacto de sociedad de los clásicos españoles, en el que Dios transmite o deposita la
autoridad a la sociedad. (En una ocasión se menciona a Dios).
Los niños
que se acercan son muchos, eligen y votan al jefe aunque no lo conozcan, y este
será Ralph. Esta elección es el pactum subjetionis (la sociedad nombra al
jefe por necesidad, al que le transmite la autoridad, sin retenerla ella a su
vez, o bien fija el carácter hereditario de la monarquía). Ahora bien, la
configuración de este pactum
subjectionis es tan básica que no va a permitir solucionar el
problema que venga después. Falta el elemento histórico, lo que perdura en el
tiempo y en el que la sociedad se configura tras muchos avatares.
¿Puede
decirse que Ralph expresa la democracia y Jack la dictadura? Esto
nos parece un simplismo, aunque podría ser que, prolongando las situaciones
creadas en el tiempo, algo de ello se pudiera expresar.
El jefe
sale elegido de forma natural: quien tiene la capacidad de convocar en esas
circunstancias, ese es el elegido. Decía de Maistre, Bonald, Chateaubriand -que
pensaron en estas cosas en el s. XIX tras la restauración post napoleónica- que
muchas veces el nacimiento del poder político es algo fortuito.
Ralph no
es elegido de forma individualista, racionalista y voluntarista al estilo
Locke, sino de manera espontánea pero real e insensible, casi inmediata, por
estar inscrita en la naturaleza el hombre, vital en cuanto enmarcada en la
necesidad, utilizando los resortes de la sociabilidad humana.
Este
jefe de la novela (Ralph) tiene las atribuciones básicas para subsistencia: en
la decisión tiene el “poder absoluto” (absuelto). Este “absolutismo” no se
plantea como problema, ni como “teoría” o “deber ser”, sino como un bien práctico
para cubrir necesidades primarias. El planteamiento no es ideológico, de
teóricos de despacho, sino -y además plenamente- desde la naturaleza social del
hombre.
El
planteamiento político que supone la postura de Ralph, no racionalista, y tiene
alguna relación con el derecho público inglés, donde el parlamento es
fundamental como también lo es el rey. (¿En cuál está la soberanía relativa
y limitada?: según el parlamento anterior a Carlos I en el rey, y según el
parlamentarismo de Locke y Guillermo III en el parlamento).
En esto
se coincide con la escuela política o iusnaturalismo de los pensadores de Salamanca
y la tradición española. La autoridad es transmitida por Dios al parlamento, y
de éste al rey, pero una vez que éste tiene la autoridad -relativa y limitada
en extensión- no se quita. No en
vano, Ralph dicta unas normas fundamentales de sociabilidad, queridas
igualmente por la asamblea o parlamento, consentidas por él, mientras que las
restantes normas son más consensuadas por el Parlamento.
En la
configuración del poder de Ralph se parte de cero. Se vuelve al origen
de la sociedad. No hay realidades y leyes históricas que configuren el
presente. También el libro de las aventuras de Gulliver de Swift ofrece una
crítica y lectura política.
Una vez
nombrado el jefe, varios niños realizan un reconocimiento de la isla. Concluyen
que efectivamente lo es. Conciben la situación en positivo: “todo es nuestro”
43. No hay nadie: sólo naturaleza exuberante. Los muchachos están totalmente
desinhibidos: no pasa nada. Piensan solucionar los problemas básicos. Hay
alegría, confianza, y cierta inconsciencia fruto de la sociabilidad y amistad
natural: podemos pasarlo bien aquí 50. El recurso psicológico es el buen humor
53.
Hay una
concepción previa de sociedad: la jefatura indiscutible, tendremos muchas
reglas (luego se ve que son unas nueve) 48, seremos duros en los
incumplimientos 48. Esto extrañaría desde el punto de vista utópico y
democrático.
Surge
un símbolo del poder, precisamente con lo que se convoca: una caracola. Blanca
y bella. Digamos que es un “cetro” de sonido, más que un “bastón de mando” como
los del paleolítico superior. Solo puede hablar a la comunidad quien tenga la caracola con la que se convoca, en
la mano, durante las reuniones o asambleas. Convocatoria y capacidad de hablar
al grupo, se vinculan estrechamente.
El poder
de Jack, cuando tenga su tribu de cazadores, será más territorial. Dice, para
vetar a Ralph, que la llamada de hacerse sobre toda la isla, pues de lo
contrario no se trataría de una convocatoria general. Sin llamar a toda la isla,
la caracola no sirve. Ahora bien, ¿toda la isla escucharía el sonido?, ¿y si
estaba vacía como lo estaba realmente?
¿La
alegoría refleja el buen salvaje de Rousseau, según el cual el hombre es
asocial, bueno por naturaleza y las instituciones le corrompen? La respuesta es
que no, porque este buen salvaje eligió naturalmente un jefe. Además,
éste jefe no hizo mal a la comunidad, sino que el malo será Jack, el cazador
que se separa. El problema es que la
comunidad política inicial no estaba bien configurada: rey y nobleza guerrera
deberían estar armonizados mediante un pactum subjetionis de los
clásicos españoles, bien perfilado por la experiencia de la historia.
Así
pues, ésta primera asamblea necesitaba una segunda, desde luego antes de
hacerse necesaria: se debía establecer la relación entre el jefe de todos y el
jefe de los cazadores, como parte de los “mayores” que a su vez eran una
pequeña parte del total de niños. Al no desarrollarse el pactum subjetionis
-esto es, para llegar a armonizar la monarquía y la nobleza- viene el problema de
Jack contra Ralph, que finalmente no se va a poder solucionar por defecto de
Jack y de la parte oscura del hombre (los reatos del pecado original).
8. Disposiciones impuestas por el jefe, p.
115
Parece
que estas disposiciones fueron tomadas sin problema ni discusión alguna. En su
elaboración participaron los muchachos aplicando
el sentido común. En tal caso, el jefe las hizo suyas.
Son las
siguientes:
1.
En la
obra se impone que donde esté la caracola, ese es el lugar de reunión. Ésta
siempre se encuentra en la playa, y se coloca en el mismo lugar. Sirve para
convocar, es símbolo de la jefatura, y para ordenar las asambleas. Podrá hablar
quien la tenga en la mano. De alguna manera, el jefe sería la palabra, aunque
no todas las palabras pesen igual, y el jefe -Ralph- no quede anulado por ellas.
2.
Hay que
hacer una lista de los “peques” y “mayores”, pero nunca se hace. El encargado era Piggy. Es como un padrón
municipal. Tendría una función práctica, para organizar a quienes se encargan
de mantener el fuego, pero no para saber quiénes están pues la sociabilidad sólo
existiría en función de las necesidades personales. De todas maneras, la lista sólo
podría ser memorizada al carecer de
instrumentos de escritura. Cuando al final de la obra el oficial marino les pregunta
cuántos niños son, no saben. Y, sin embargo, no eran más de 30…
3.
Recoger
el agua en los cocos, y si al comienzo se realiza, después se abandona la actividad.
4.
Hacer
tres cabañas o refugios para protegerse de la lluvia, la bestia o fiera, la
serpiente, la hoguera y el miedo.
5.
Indicar
un lugar fijo como retrete para evitar el ensuciar el entorno. El agua del mar
limpiará esa zona. Esta medida estaba sobre todo dirigida a los peques.
6.
Señalar
un lugar para hacer la hoguera donde guisar para evitar que las llamas quemasen
el medio natural. Habría que subir la comida a la montaña para realizar el guiso.
7.
Mantener
una hoguera para dar señales de vida al exterior y ser rescatados. Se harían
turnos junto a ella para mantenerla día y noche 85. Lo difícil era encender el
fuego, y eso se solucionó con las gafas de Piggy. Este objeto es clave
en la novela. Este es el único elemento heredado de la civilización, sin el
cual Piggy no podría vivir en sociedad debido a su casi ceguera. Sin él, el
sabio, la sabiduría, la civilización, desaparecerían.
8.
Delegar
la capacidad para salir del campamento e ir a cazar.
El
“jefe” de los cazadores en función de la caza, chocará con el jefe “absoluto”
(absuelto, real, última palabra en lo que le corresponde, que no es en todo)
que es Ralph.
9.
Trasladar
la hoguera a la playa, hacerla más pequeña y echar hojas verdes para provocar
abundante humo. Esta medida, que es considerada como una gran idea se toma
hacia el final del relato (capítulo 8 , p. 186).
9. Necesidades
Las necesidades de los
supervivientes a satisfacer son las primarias o básicas, es decir, las
fisiológica y de seguridad. No son necesidades sociales (salvo la reunión en
asamblea), y menos se contempla a cubrir las necesidades de autoestima o
autorrealización:
a) Frutas tropicales, que hay
muchas hasta la saciedad.
b) Tres cabañas para techo o
cobijo frente al agua y el miedo.
c) La hoguera para hacer la
señal de rescate.
d) Trabajo. Algunos trabajan
todo el día, p. 75 como Ralph, Piggy y Simón.
e) La reunión como elemento de
sociabilidad y para remediar las necesidades básicas.
f) Carne. Eso es una mejora que
va más allá de la mera subsistencia. Para la caza tienen un palo de metro y
medio de largo 69, le colocan un hierro en la punta. La primera vez que van “de
caza” 70, escuchan un trote de “cerdos” (jabalíes) 70, y con el palo son
capaces de herir inicialmente a uno, aunque se les escapó. Al cazar en la selva,
el lector puede sentir que “le” están cazando a él 75.
g) Dominar a los enemigos como
son la fiera, la serpiente, la hoguera y el miedo 117
Los mayores enemigos son: La
Bestia (el piloto con su paracaídas al viento, y, al acercarse, el horror
de su cadáver corrompido) y sobre todo el Señor de las moscas (la cabeza de
jabalí o Satanás). Este último asusta a Simón y le tienta. En la narración, los
cazadores inmolan al jabalí para aplacar a la Bestia. Todos tienen miedo a la
Bestia, y sólo algunos al Señor de las moscas.
¿Qué
relación existe entre ambos (la Bestia y la Cabeza de jabalí)? Parece que
Satanás se vale de nuestra naturaleza caída por el pecado original que tanto nos
afea y asusta (¿la Bestia?). No es fácil establecer correspondencias en este
punto.
10. Los tres imprevistos iniciales
Por muy
básicas que sean las necesidades a resolver, la convivencia tiene imprevistos
que una regulación política debe encauzar e incluso evitar.
Tras los
primeros imprevistos, vendrán otros que dinamitarán la convivencia, quizás por
no dar solución a la exigencia natural de autoestima y autorrealización de Jack.
Los
primeros imprevistos son los siguientes:
a) Muere un niño sin nombre, el de
la marca en la cara.
b) Estalla un pequeño incendio 63,
como premonición del último gran incendio que será definitivo para el rescate. No
es igual la señal (hoguera) de un niño que la de un mayor.
c) Desde el comienzo hay algo de
qué protegerse. Un niño avisa que hay una serpiente gigante, fruto de la
imaginación 50. Parece ser fruto de las lianas y raíces de la jungla tropical.
d) Ralph recriminará a Jack,
el jefe de los cazadores, de dejar apagar el fuego, lo que tiene la tremenda
consecuencia de que un barco pase de largo y no les rescate 97. Esta es la
causa primera de la ruptura entre Jack y Ralph, ruptura que tarda en hacerse
definitiva. Esto originará la segunda gran asamblea. Se crea una a falsa
antítesis: o barco o jabalí. En ello se aprecia cómo Ralph piensa a largo plazo
y Jack es cortoplacista. En adelante
todo irá de mal en peor.
11.El grupo de los cazadores
Inicialmente
los niños sólo son recolectores de fruta. Con el tiempo surgen los cazadores,
aunque sean una parte de los niños mayores.
Cuando
matan al jabalí, los cazadores lo llevan el “procesión” 97, crean una cantinela
o salmodia 98, y se nombra a Dios 96. La salmodia es brutal:
Mata al
jabalí, córtale el cuello, derrama su sangre 98
¡Mata
al jabalí!, ¡córtale el cuello!, ¡pártele el cráneo! 107
Hay un
aparente choque entre dos poderes que se presentan contrapuestos: Ralph el jefe
electo por todos en la primera asamblea, Jack el jefe cazador elegido por Ralph
como delegación.
Jack se
pintará la cara (mimetismo) antes de cazar y golpea a Piggy (ahí se anuncia
cómo éste último morirá) 101.
Reflejo
de la lucha anterior, es que los niños riñan incluso al comer jabalí, saliendo
a flote algunas rencillas 105.
12. Segunda gran asamblea
Motivo:
se ha dicho que Jack dejó apagar el fuego haciendo que un barco pasase de
largo.
Está
descrita con todo detalle.
El
lugar de la reunión en la playa tiene la forma recogida a continuación. Fíjense que Ralph no está en el vértice
superior (como un rey) sino en el centro de la base inferior (esto de por sí no
le hace demócrata, y menos cuando retiene en todo momento la autoridad o poder
que se le confiere en la primera reunión).
Algunas
intervenciones son estas:
Percival:
“peque”, habla atemorizado de la fiera que sale del mar.
Phil:
“peque”, vio una cosa grande y horrible que se movía entre los árboles 121
Maurice:
mayor, para quien hay calamares gigantes de cientos de metros que se comen
ballenas enteras (¿Moby Dick?).
Jack: mayor, que acusa a los niños diciéndoles: “Sois un montón de lloricas y miedicas” 118. Si eso es así, significa que somos fuertes si somos o porque somos. Acusa a Ralph de no saber cazar, de cantar y dar órdenes estúpidas, porque… somos fuertes si cazamos.
el resto TRIÁNGULO Jack, Simon, Maurice y la mayoría de los cazadores
Ralph
(detrás, el tronco)
Piggy (se acercará)
De
nuevo se muestra la diferencia entre Ralph y Jack.
Ralph es
el mayor y el jefe electo (de esa manera tan poco racionalista y voluntarista),que
acusa a Jack de saltarse las reglas. Dice
que sólo tenemos reglas. Sin ellas somos como los animales. Si toco la caracola
y no vuelven los pequeños (no hay pactum societatis) seremos como los
animales y con eso… es el fin de todo: por ello y por no tener el fuego, no nos
rescatarán jamás 130-131
Piggy, mentor
de Ralph, dice que no hay monstruos, ni fantasmas, “porque si no las cosas no
tendrían sentido. Las casas, las calles, y… la tele no funcionarían”
132. El mundo que vivimos es real porque funciona, tiene un sentido propio, nos
ayuda a vivir, lo controlamos, lo que se contrapone con el mundo irreal que de
por sí no funciona sino que paraliza. La vida es algo “científico” -dice-, pero
no se puede estar seguro de nada 126 (afirmación interesante por no ser un
planteamiento racionalista). En realidad, Piggy habla en contra del miedo
como si fuese una persona adulta 120. Expresa algún tema tabú, cuya función
se ignora, al recordar lo que no podía mencionarse: a) No se había hecho el
recuento de niños, b) Faltaba el niño con la mancha en la cara (morada y de
nacimiento), que sin duda falleció 123
Al
terminar la sesión e irse todos, incluido Jack, Ralph piensa dimitir.
Él,
Piggy y Jack expresan una gran madurez para su edad, lo que puede indicar que
los personajes son una ocasión del narrador para intervenir a través de ellos.
Ralph
piensa: ¿qué pasaría si Jack es el jefe?:
1. No
necesitaría la caracola para hablar en la asamblea, porque ya sabríamos quién
debiera hablar conforme a las cualidades personales de cada uno -sobre todo las
suyas propias. Para Jack hay una jerarquía natural, de modo que algunos deben
callarse y dejar que el resto decida y solucione los problemas. ¿Para qué jugar
a que se hace caso a los niños en la asamblea?
2. Sólo
se cazaría
3. No
habría hoguera por lo que quedaríamos abandonados para siempre,
4. No
habría solución al gran problema vital, y
5. Piggy
sería objeto de todas las bromas pesadas 132.
Los
puntos 2 a 5 no son la solución.
Sin embargo,
para Ralph:
1. Sin un jefe, viene la división.
2. Cree que todos deben poder hablar en la asamblea haciendo uso para ello de la caracola. No obstante, la realidad es que no todos dirían lo mismo, ni tendrían la misma autoridad, ni serían escuchados por igual sino atendidos por una consideración artificiosa.
13.El monstruo del aire, p.136-143
El
relato describe el paracaidista cuando muere y cae 136-138. Esto indica que no
es un accidente sino que hay guerra (¿guerra Fría?). La guerra transcurre en ese momento: “eco de la batalla
que se libraba a quince kilómetros de altura” p. 137.
Se
describe bellamente del paisaje al amanecer 142.
Los
gemelos Samyeric exageran mucho lo que “vieron” junto a la hoguera 143
Casi
todos los niños creen que no hay fiera o fantasma alguno… pero el lector está
expectante 150-151.
Es la Bestia, que se mueve al ritmo y con la fuerza del viento.
14. Exploración del arrecife, p. 151-152
Me
parece que estos dos jefes naturales, Ralph y Jack, podrían complementarse
formando una unidad orgánica, subordinándose la fuerza (Jack) al saber (Ralph
apoyado por el consejero Piggy). Al consejero le pueden faltar (así suele ser)
las cualidades de las que hace gala Ralph como el sosiego y la capacidad de
resolución.
Ahora
se identifica de nuevo las diferencias entre el héroe y el antihéroe.
Jack
es el guerrero: tiene cabello rojo, una fuerte constitución, pensamiento
jerárquico, es guía, tiene cuchillo, ejerce la fuerza al arrancar la roca y
lanzarla al mar, piensa en la existencia de posibles enemigos, es cazador y jefe
del grupo de cazadores, le gusta rivalizar y demostrar los resultados prácticos
(la obtención de caza, y el dominio de las rocas) 152-154
Ralph
es el jefe, llevan lanza (¿como la lanza de Wotan, una rama del fresno de la
vida?), convoca con la caracola, piensa en la seguridad (comida, agua dulce,
cabañas, seguridad), es celoso de su autoridad tomada en la primera gran
asamblea, a la que siempre se remite y pone a salvo. Ralph se muestra maduro y
puede ser utilizado por el narrador para comunicar sus pensamientos y
sensaciones.
15. Nuevo choque evitado por la necesidad de descubrir a la Bestia.
En
este momento se alterna la descripción y la narración 156-158, y qué hace Ralph
y qué ve cuándo lo hace. Se añade una intercalación evasiva: la vida en una
casa de campo de Devonport, al borde de las marismas 160-161.
Ni
siquiera la primera gran asamblea parte de cero, pues todos heredamos de los
padres que se citan, de la experiencia propia en el tiempo, y de nuestro lugar
de origen.
Es
importante que Ralph se enorgullezca al alcanzar al jabalí. Cazar el pareció
bueno. Sin embargo, Jack le recrimina, al revés que en la anterior ocasión,
cuando por apagarse el fuego se dejó pasar un barco. Surge de nuevo la lucha
entre dos “jefes”. Se reproduce el teatro de la segunda gran asamblea.
La
tribu se reúne.
En
la danza formando un círculo como las tribus indígenas, Maurice gruñe como un jabalí, 162-163, y todos
cantan la salmodia anterior, algo más breve 164:
¡Mata
al jabalí! ¡Córtale el cuello!
¡Mata
al jabalí! ¡Párteles el cráneo!
Continúa
la narración 166-167, mezclando acción y descripción del paisaje.
El
antagonismo entre el héroe y antihéroe es cada vez mayor: “Ralph suspiro;
advertía que aumentaba el antagonismo tan pronto como Jack abandonaba el mando”
169. Es decir, Jack mandaba de hecho y, si no tenía el mando de hecho,
reclamaba el mando moral. Así, en un momento dice a Jack con la sencillez y naturalidad
propia de quien dice una gran verdad que se lleva dentro: “¿Por qué me
odias?” 169. En esta expresión se condensa la deriva que viene a
continuación. Simultáneamente, Ralph “Se puso en cabeza y decidió que sería él
mismo quien, por derecho propio, abriría paso entre las trepadoras” 169.
Nuevo
choque de
temperamentos o caracteres 171
Cuando
los dos jefes van a la montaña, solos, los muchachos se escapan corriendo 171.
Sin jefes la sociedad se disuelve, mientras ellos entran en rivalidad.
El
descubrimiento del posible monstruo de la cumbre de la montaña tiene lugar en
dos pasos. Es la Bestia. Primero, al bajar de la montaña Jack declara
que “la cosa” puede ser una fiera, para subir de nuevo acompañado de Ralph
porque tenía miedo 173, ambos se sorprenden cuando: “Aquel ser levantó la
cabeza, mostrándoles la ruina de un rostro” 176. Era un paracaidista con el
rostro ya podrido y su paracaídas agitado por el viento.
16. Tercera gran asamblea, ruptura y ofrenda a las tinieblas p. 177
El
libro es una narración de hechos (situaciones de grupo, acto de reconocimiento
de la naturaleza) más abundantes descripciones.
Hace
que el lector participe desde dentro de la obra. Es una narración dinámica.
El
“ser” es definido por su tamaño: “ese tamaño” 178
Aquí
tiene lugar la:
16.1.Tercera gran asamblea: la ruptura final de la sociedad, 179
Jack realiza la ruptura del pactum
subjetionis de esta manera:
a)
Justificando su intromisión al decir que cualquiera (y no sólo Ralph) puede
convocar la asamblea.
b)
Se da importancia a sí mismo al decir, en defensa de la seguridad de los demás:
“Hemos visto a la fiera” 179. Estaba ahí sentada (no se han enfrentado a ella)
y sale a cazar (lo que genera temor).
c)
Acusando a Ralph de no ser un verdadero jefe por estos motivos: Ralph
arremete contra los cazadores diciendo que son unos cobardes (lo que no era
creíble), repite lo que dice Piggy (su mentor o consejero), es un cobarde, no
sabe cazar, no es perfecto, nada sabemos de él, sólo da ordenes, y espera que
se lo obedezca “porque sí” p. 181. En realidad, Jack usa la mentira, porque
quiere ser el jefe único y absoluto, disponiendo de todo a su voluntad.
d)
Pone el mando de Ralph a votación. No sale con la suya, porque su pregunta es:
“¿Quién cree que Ralph no debe ser el jefe? P. 181.
16.2. La ruptura definitiva.
Además
que perder la votación, Jack consuma la ruptura
del pactum societatis yéndose de la asamblea, abandonando la plataforma
y yéndose por la playa p. 182. Le seguirán varios mayores: Maurice, Bill, y
Roger. No estaban 4 contra 4 mayores, porque luego se ve que hay más niños.
Jack dirá a los tres que le sigan que se dedicarán a cazar y que él será el
jefe, asintiendo en esto todos ellos 189.
Ralph
toma una decisión en ejercicio de su jefatura. Lo hace con el consejo de Piggy,
que se enorgullece al ser consciente que está aportando algo al bienestar común
185. La decisión es:
a)
trasladar
la hoguera a la playa,
b)
hacerla
más pequeña,
c)
echar
hojas verdes para producir humo 184-186.
Se
advierte cómo las ideas brillantes son siempre las más sencillas.
A
continuación todos trabajaron con entusiasmo porque tenían algo que hacer 185.
Entre
los mayores sólo estaban: Ralph, Piggy y los dos mellizos (Samyeric: Sam
y Eric) 187. Eran bastantes menos que los cazadores.
16.3. Caza con moscas y la ofrenda a las tinieblas.
Ahora
tiene lugar la ofrenda del jabalí muerto a la Bestia.
Es
cuando los cazadores capturan una cerda hembra. Se narra su muerte de una forma
descriptiva 193. Parece que el ser hembra hace que la ofrenda sea mejor. Esta
ofrenda da nombre a la novela:
a)
Simón
estaba “ignorante de las moscas” tras cazar el jabalí 196
b)
sólo
se escuchaba “el zumbido de las moscas sobre el montón de tripas” sacadas del
mismo 195
c)
“El
montón de tripas era un borbollón de moscas que zumbaban como una sierra” 197
d)
“el
Señor de las Moscas (dígase cabeza del jabalí) pendía de la estaca y sonreía en
una mueca” 197
e)
“el
Señor de las Moscas” y Simón hablan entre sí 204, sin la presencia de Ralph o
Jack; es una voz silenciosa que surge de la cabeza del cerdo sostenida sobre un
palo… La Fiera no se puede cazar ni matar, sino que es “eso” que hay oculto entre
Simón y la cabeza cortada del sucio y horripilante animal. Tanto que Simón
se desmaya.
f)
Ya
las moscas cubrían las vísceras del jabalí.
“Detrás de todo ello (lo
que ocurre en la obra) está el propio Señor de las moscas, que podría
considerarse un personaje más en cuanto motor de la historia. Flota silencioso
bajo el mar oscuro y peligroso, se mueve invisible como una serpiente entre la
majestuosidad de la selva y la aparente infinidad de la playa. Observa como un
espectador inerme la progresiva caída de los protagonistas hacia el abismo del
mal. Sin embargo, no es un personaje pasivo, porque finalmente todas las
acciones de los jóvenes protagonistas son dirigidas por él mismo, por esa
fuerza maligna que impera en una realidad donde las reglas pierden de sentido y
la supervivencia es lo único que cuenta”(Stefanía Piras, 2014).
Diálogo entre el Señor
de las moscas y Simón:
«- ¿Qué haces aquí solo? ¿No te doy miedo?- Simón
tembló.
– No hay
nadie que te pueda ayudar. Solamente yo. Y yo soy la Fiera.
Los labios de
Simón, con esfuerzo, lograron pronunciar palabras perceptibles.
– Cabeza de
cerdo en un palo.
– ¡Qué
ilusión, pensar que la Fiera era algo que se podía cazar, matar! – dijo la
cabeza.
Durante unos
momentos, el bosque y todos los demás lugares apenas discernibles resonaron con
la parodia de una risa.
– Tú lo
sabías, ¿verdad? ¿Que soy parte de ti? ¿Que soy la causa de qué todo salga mal?
¿De que las cosas sean como sean?«
Sí,
la fiera lo es en grado sumo, y precisamente porque no se puede cazar ni matar,
porque es la ausencia de bien, la ausencia de ser. Está en nosotros y también
entre Simón y la cabeza cortada de jabalí como inversión del ser, y ese de
Satanás.
El
lado oscuro del hombre puede ser una realidad culpable o no culpable. La
culpable son los pecados de cada persona.
Ejemplo de la no culpable, serían el miedo, filias y fobias, los complejos, el
infantilismo de los niños pequeños que se dejan
llevar por el estado de naturaleza. De todas maneras, estos males son
controlables y pueden dirigirse y superarse, como la timidez de Piggy, el miedo
de los mayores y los peques.
Realidades
externas y oscuras pudieran ser la piedra, lanza, cuchillo y paracaídas, aunque
estas, según se utilicen, pueden servir para el bien. Lo que es en sí oscuro es
la cabeza del jabalí porque se convierte en un totem, y se relaciona
directamente con el lado culpable del hombre.
El
paracaídas o la Bestia está sobre el totem, es aparentemente más impactante que
éste último, y expresa el lado oscuro del miedo, una realidad en sí misma no
culpable. El paracaídas da más miedo que el Señor de las moscas, que es
el verdaderamente malo.
Dicho
Señor de las moscas no es propiamente la cabeza del jabalí, sino el
que está entre Simón y dicha cabeza comida por las moscas. ¿Este que está
“entre” ambos, es un “ser” perverso o bien refleja como un espejo los pecados y
miedo de Simón?
Se
trata de un ser perverso, con entidad propia, diferente a Simón y al totem
en el que el Señor de las moscas se proyecta primero. ¿Por qué?
1º
Simón es inocente y no tiene un lado oscuro. Su nombre lo dice todo: “aquel a
quien Dios ha escuchado”
2º
Si Simón se proyectase no generaría semejante monstruo.
3º
Simón va a ser destruido por el mal que convierte a la tribu de cazadores en
una realidad salvaje.
4º
El diálogo entre Simón y el Señor de las moscas se presenta radicalmente
-en sus contenidos y expresión- como entre dos seres diferentes.
5º
El Señor de las moscas afirma elementos que no están dentro de Simón,
sino que le sobrepasan.
Se
puede observar varios elementos irreales:
a) La alta capacidad
argumental de los personajes
b) La gran personalidad de
algunos de ellos dentro del grupo
c) Que con palos matasen a un
jabalí hembra,
d) Que se llevasen la carne
“corriendo a través del bosque” 196 (unos muchachos no pueden con tantísimo
peso).
Se
generan tabúes propios del hombre primitivo:
a) La cabeza del jabalí se
convierte en víctima propiciatoria, y se ofrece a la Bestia (en realidad
la conforma el miedo al cadáver del paracaidista), como regalo y protección 196
b) Jack busca una rama de
fuego para controlarlo en adelante.
c) Surge la figura del “jefe”
d) la Fiera (la cabeza
del jabalí) no se puede cazar ni matar, sino que es “eso” oculto que surge en
Simón entre él y la cabeza cortada.
Con
el éxito de la caza y llenos de tabúes, Jack hace su propia tribu de
cazadores, donde llevan una vida divertida pues:
a) la caracola no es
necesaria, ni útil. No sirve en la parte de la isla que él controla.
b) Sus individuos son
gregarios y llevan los rostros pintados como guerreros, lo que les permite
esconderse detrás de la apariencia. Es un esconderse de la vergüenza, la tristeza
y el miedo.
c) Se caza y come carne.
d)
Jack
está pintado, enguirnaldado y sentado en
un tronco (trono) “como un ídolo”, mientras los restantes danzan y comen. 211.
La voz de quien está junto a Jack no enmudece cuando todas las demás sí lo
hacen.
Así, mientras Jack triunfaba con la caza, Ralph veía cómo el
fuego se apagaba y no daba humo 199. Hace su tribu de recolectores de frutas,
donde a diferencia de los cazadores:
a)
La
caracola está inactiva
b)
Y
se convierte en un símbolo familiar
17.La cuarta “asamblea” y la primera muerte.
Simón se va por su cuenta y riesgo a la montaña, viendo arriba
cómo “una cosa encorvada se incorporaba
de repente en la cima y le miraba desde allí” 208: vio la tela azul del
paracaídas 208, y luego una corpulenta figura con un rostro podrido 208-209.
Simón vomita.
Simultáneamente, la tribu de cazadores estaba celebrando una fiesta con Jack estaba sentado como jefe e
ídolo.
Ahora tiene lugar la:
Cuarta gran “asamblea”, esta vez en la tribu de Jack
Samyeric siguieron a Ralph y Piggy para unirse a los cazadores
de Jack para poder comer su caza. Estando todos juntos en el campamento de
la tribu de Jack, Piggy tiene un pequeño accidente que hizo reír a todos como
en los mejores tiempos. Algo saludable quedaba en pie como tabla de salvación
de la comunidad. De nuevo el sabio e inocentón Piggy es el más importante por
ser quien reamente, detrás de las apariencias de Ralph, unía a todos.
Jack, una vez que tuvo a todos en su terreno y además dándoles
de comer, propuso definitivamente quién se sumaba a su tribu.
Obsérvese que la tribu ya estaba fundada de hecho, configurada al estilo guerrero, en ruptura con la comunidad anterior.
En este nuevo jaque, Ralph se reafirma como jefe
elegido en la primera asamblea (entre ésta y la segunda gran asamblea
habrá otras) haciéndose responsable de la caracola con la que se convocaba.
Como respuesta a Ralph, los cazadores afirmaron que tenía que
demostrar que la caracola era reconocida en toda la isla, mientras le advertían
que si la tocaba ellos no iban a acudir a la asamblea 215.
Ahora tiene lugar una máxima agitación p. 215 y ss.
Se danzaba alrededor del fuego. Llegaba la tormenta. Surge la sombra
del miedo a la tormenta y una comunidad
desquiciada, salvaje y verdaderamente guerrera:
a)
Todos
-menos Ralph y Piggy que envidian lo que ven- se ponen a danzar 215
b)
La
cabeza de jabalí hace de totem y víctima propiciatoria.
c)
Se
agudiza el ritmo como si el latido de un solo organismo trajese la salvación.
d)
Hay
cánticos, y 4 veces se canta:
“¡Mata a la fiera! ¡Córtale el cuello! ¡Derrama su
sangre!
Y la 5ª vez se añade a todo ello…: “¡Acaba con ella!”
En pleno frenesí de la danza, Roger hizo de jabalí
embistiendo a Jack, y luego hizo de cazador. Aparece Simón, que “gritaba algo acerca de un
hombre muerto en una colina”. Simón es confundido con la Fiera 217 y lo matan. Es un accidente, esta vez, la primera, no
son responsables. Muestra de su error, el paracaídas entra en acción con el
soldado pendiente de él 218.
Con una ceremonia y una larga descripción 218-219,
el cuerpo inerte de Simón se aleja mar adentro.
Ambos grupos se separan, después que todos han comido jabalí y
los de Ralph no han aceptado ingresar en la tribu de los cazadores. Así, la ruptura es irremediable y total.
18. Las gafas, el peñón del Castillo, Piggy y la
caracola
La narración no acaba, los esfuerzos de Jack son
persistentes, pasionales y no llegan a su fin, mientras la resistencia de Ralph
es consistente por lo consciente que resulta.
Se continúa la senda de la organización fundada en la fuerza.
¿Cómo sigue reaccionando Jack?:
a) Pone vigías en el
campamento
b) Estos deben exigir la
consigna
c) Se le unen San y Eric a la
fuerza pues reciben palizas.
d) Castiga y azota a Wilfred
por no cumplir bien
e) Muestra una autoridad
irresponsable
f) Busca descubrir a la fiera
g) Rechaza objeciones con un
gesto
h)
La
pintura de la cara sirve para esconder algo, pasiones e impulsos fuertes, para
reafirmarse uno mismo en su función de riesgo y sangre (la caza) y dar miedo al
otro.
Aparecen por primera vez varios nombres al lado de Jack y Roger: Wilfred, Robert, Sidney, Stanley, mientras que junto a Ralph sólo están Piggy, Eric y Sam.
Se acerca el final.
Frente a la hoguera de la tribu incivilizada o salvaje
de los cazadores, vuelve a recordarse la necesidad de otra hoguera civilizadora,
la de la señal para el rescate.
A la función de la hoguera como señal (a modo de radio) para
alertar los barcos 232, se añade por primera vez la función que tiene la hoguera
de calentar y de ser hogar. También surgen en el imaginario las ciudades de
Inglaterra de Wittshire, Devon y Dartmoor (parque Nacional).
Asalto de Jack para robar las gafas.
Jack dirige el asalto al campamento de
la hoguera civilizadora de Ralph 236-237. No se llevan la llama por la
fuerza porque ya la tenían, sino que roban lo que permite generarla: las gafas de Piggy. De esta manera los cazadores serán
autosuficientes y perdurarán en el tiempo por tener capacidad de hacer fuego a
voluntad 239.
Jack ya tiene lo que quiere, esto es: la caza, la tribu de
cazadores, la hoguera y el poder de encender fuego a voluntad con las gafas de
Piggy.
Asalto de Ralph para recobrar las gafas robadas.
Fue la necesidad que Piggy tenía de sus gafas, lo que hizo que
Ralph fuese a recogerlas al campamento
de Jack.
Piggy recrimina a Jack: no es así porque seas más fuerte que
yo, “sino porque lo que es justo es justo” 244.
Mal estaba la situación, agudizada toda vez que “la pintura
encubridora daba rienda suelta a los actos más salvajes” 245.
Ralph y Jack se encuentran, Jack monta en cólera contra Ralph porque éste le
llama lisa y llanamente ladrón, e inician la pelea en el peñón del
Castillo 251,
Piggy, ofrece un discurso final en el que exige sus gafas, en
el que opone:
a)
Los
que están pintarrajeados de negro, al sentido común
b)
Los
amigos de la caza y de matar, a los amigos de las reglas de establecer
acuerdos.
c)
Los
seguidores del cazar y destrozar todo, a los amigos de la ley y del rescate.
Esto provoca 257:
a)
el asesinato de Piggy
b)
que
la caracola (realidad elevada a símbolo) se quiebre en mil pedazos
c)
el
destierro de hecho de Ralph, con la etiqueta de proscrito, quedando Jack dueño
y señor de la isla 263
d)
la
vuelta del cántico: ¡Mata a la fiera! ¡Córtale el cuello! ¡Derrama su
sangre! 265
e)
que,
debido al odio que tienen por él, Jack y Roger intentan el asesinato de Ralph,
tirándole fallidamente una gran roca cerca del Peñón del Castillo 274
f) Que ambos decidan ir a cazar a Ralph al día siguiente 268
19. Sin caracola, sin Piggy… el jefe Ralph se
convierte en un salvaje.
Es ahora cuando Ralph se convierte en un salvaje a la
defensiva en plena persecución. El hombre y la casualidad provocaron
diferentes acontecimientos.
a)
Se
inicia una persecución programada y metódica, una estrategia de casa: peinar la
isla de proa a popa vigilando por la anchura.
b)
Ralph
se enfrenta a un perseguidor clavándole la lanza 277
c)
Aparece
una gran humareda en el bosque
d)
A
punto de ser descubierto actúa como un salvaje y tira a un cazador al suelo
283.
20. El rescate
Todos corren en una dirección, pero no contra Ralph sino para
salvarse del incendio de la isla. La humareda atrae a un barco inglés.
El oficial de Marina que desembarca pregunta si son ingleses,
cuántos eran -lo que nadie sabe, pues a pesar del intento inicial nunca se hizo
la lista-, a qué jugaban -como si la prolongada pesadilla in crescendo
fuese un juego-, y se le informa que hay dos muertos (Simón y Piggy) más Jack. Este
último era capaz de no sumarse al grupo por la vergüenza que iba a pasar, por
querer una vida salvaje, o por haber muerto entre las llamas.
José
Fermín Garralda
14-XII-2020
Cuestionario:
1.
Identifica
cómo son el héroe y antihéroe, el protagonista y antagonista.
2.
Qué
relación existe entre Ralph y Piggy
3.
Las
asambleas: cómo son, para qué, cuántas hay, semejanzas y diferencias.
4.
Infantilismo
y madurez en la obra. ¿Historia de un aprendizaje, o de qué…?
5.
El
lado oscuro del hombre y las realidades oscuras como reto de nuestros
protagonistas.








Comentarios
Publicar un comentario